La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

domingo, 19 de febrero de 2017

Huesos.

Andan un poco revolucionados por la Sierra de Guadarrama. Al parecer en plena Guerra Civil fue ejecutado por allá Josep Suñol i Garriga, que por 1.936 era presidente del Barcelona F.C., director de un periódico y representante del E.R.C. en el Congreso.








No se sabe si despiste del conductor o a propósito de éste, el vehículo en el que se desplazaba junto con un militar y un periodista,  se internó en la zona sublevada y fueron matados rápidamente y enterrados.

No acaba de saberse muy bien dónde se hallan los restos, aunque el Barça hace años colocó una placa conmemorativa, aunque los expertos han advertido que no está bien ubicada.

Nuevamente unos técnicos se han puesto a buscar los restos con la idea de llevárselos al Cementerio de Les Corts, cercano al Nou Camp.

Pero ya anteriormente, y como ha pasado en otro caso, la familia se opuso por aquello de que se olían la manipulación política del caso.

Ahora los técnicos dicen que sí saben fehacientemente dónde se halla el finado, y que en breve darán noticias.

Propongo que de encontrase, que luego nada de nada, porque los especialistas del caso son los mismos que buscaron a Cervantes, los huesos sean llevados al cercano Valle de los Caídos, y algo más se haría por la concordia nacional que si se monta otro lugar de peregrinaje en Les Corts.

domingo, 12 de febrero de 2017

De derrota en derrota...

Decía el malogrado de Trotsky que Stalin tan sólo era un organizador de derrotas.

Y es que según se va estudiando los hechos del georgiano se ve que el ucraniano tenía algo de razón. Stalin va recordando a esos entrenadores que disponen de un equipo magnífico, pero que dispone a sus jugadores de una manera pésima, que deja a los mejores en el banquillo y que elige la peor estrategia en el peor momento, pero que debido a la calidad de sus jugadores, éstos consiguen llevarse la victoria del partido pero a costa de un esfuerzo innecesario y pudiendo haberlo hecho más fácil, sin tanto coste y con mejores resultados. Algo así le sucedió en la II Guerra Mundial.

Pero el calificativo mencionado no se le ocurrió al judío por las "dotes" de estratega militar del jerarca comunista, de hecho éste hizo apiolar a Trotsky antes de que acabara el conflicto. El enfado viene de una huelga que sostenían los mineros ingleses contra los dueños de las minas. Gran Bretaña estaba a punto de ceder a las pretensiones de los huelguistas, que pedían mejores condiciones de trabajo, subidas salariales y mejor material. La URSS como abanderada de los proletarios del todo el mundo mundial había mostrado su apoyo total y unánime a los mineros.

Y cuando la carencia de carbón en el país estaba a punto de doblegar a los pérfidos capitalistas, va Stalin y se ofrece al gobierno británico para proporcionarle carbón a precio de saldo extraído de las minas soviéticas, seguramente en condiciones aún peores que las de los mineros británicos.

Trotsky se tiraba de los pelos.


domingo, 5 de febrero de 2017

Vasallos.

En un solo fin de semana nos encontramos con que Patxi López, socialista él, se mueve en su oficial y flamante Audi, que Pablo Iglesias, sostiene que acudir con frac a los Goya es doblar la rodilla ante los trabajadores de la Cultura (supongo que determinada Cultura), con que Ciudadanos deja de ser socialdemócrata para ser liberal progresista (es de imaginar que eso de socialdemócrata se lo dejan a los de Podemos) y mientras el P.P. deja libertad de voto a sus diputados y senadores en cuestiones que afecten a la moral (me pregunto que cuestiones no están afectadas por la moral.

Y mientras los españolitos votando fielmente a unas siglas que visto los visto no dejan de cambiar de bando, de convicciones, de posturas y posiciones. ¡Qué grandes vasallos si tuvieran buen señor!