La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

domingo, 14 de enero de 2018

Picaresca.

Hay cosas que nunca cambiarán en este país, una de ellas es la existencia de la picaresca. En el siglo XVI fue descrita por la literatura, pero ya existía de antes y persistirá sin duda hasta los tiempos del Juicio Final.

Recientemente un preso se había puesto hasta las trancas de absolutamente todo, lo cual le hizo tal reacción, que fue dado por muerto por hasta tres médicos (suponiendo que ellos mismos no ejercieran de médicos y no llegaran a examinar al presunto difunto), el cuerpo fue empaquetado para la autopsia y los familiares avisados del deceso.

Pero cuando el forense iba a proceder se encontró con que el finado no era tal y estaba roncando tranquilamente. Se comunicó a la familia del error, y tras la consiguiente alegría, los allegados al damnificados, más de uno no lo sabría.
preso han comenzado a pedir daños y perjuicios, indemnizaciones millonarias y hasta el mismo indulto del "resucitado". A lo que hay que apuntar que el número de trastornados por la noticia del presunto fallecimiento va creciendo día a día. Apuesto a que si se preguntara por el nombre del falso muerto a uno de estos

Otro caso va a ser el de los perjudicados por el bloqueo por la nieve en a AP6. Las organizaciones de consumidores recuerdan por activa y por pasiva que todo aquel que quiera reclamar, debe aportar el justificante de entrada o el pago por el uso de la autopista. Pero... ¿qué sucede con los que iban dirección a Segovia y no habían todavía entrado en las instalaciones? No tienen documento alguno. Ahí puede estar contemplado el que ha estado sus buenas horas bloqueado sin poder entrar en la AP6 ni volver hacia Madrid, como aquel que se ha puesto a la cola cinco minutos antes de ser reestablecida la circulación. Y no puede haber documento que acredite ambas situaciones salvo que la UME se dedicara a extender justificantes de asistencia.

Una buena ocasión para la picaresca.

domingo, 7 de enero de 2018

Encaje de bolillos.

Durante este pasado fin de semana, con el sábado como día de Reyes, en España se ha dado por terminada la Navidad. El lunes miles de estudiantes se incorporarán a sus clases y miles de trabajadores habrán finiquitado los últimos días libres pendientes del año recién acabado.

Y muchos españolitos tuvieron la feliz idea de emular a los Reyes Magos y ponerse en carretera, haciendo uso del GPS a falta de estrella que les guiara, pero cuando toda esta gente ha tenido que cruzar el sur de Segovia, se ha encontrado con una buena nevada, nevada que ha dejado impracticable las carreteras de peaje de la A6, que al llegar al punto donde pagan los que bajan al sur y fichan los que van al norte, y donde, ya con buen tiempo y en fin de semana, se montan unos buenos embotellamientos, y donde al juntarse la inclemencia meteorológica, ha llegado el caos absoluto. Tampoco es la primera vez. Pero los que optaron por no rascarse el bolsillo y utilizar la Nacional han tenido menos problemas, y al final las Autoridades han aconsejado ir por hay. 

Supongo que las empresas adjudicatarias de los peajes se estarán lamentando de que el pago se hace por el trayecto realizado y no por el tiempo de estancia en sus vías. Se hubieran forrado más aún.

Pero lo curioso ha sido el verdadero encaje de bolillos que han tenido que hacer las emisoras habitualmente críticas con el gallego que mora en La Moncloa: Tenían que criticar de la maneras más ácida y destructiva la gestión de las autoridades de la crisis, pero a la vez resaltar, loar y llevar a los altares como la UME, la Unidad Militar de Emergencias, creada por Zapatero, rescataba y auxiliaba a los atascados.

Me llamó la atención ver como una conductora se quejaba de que uno de los atrapados se había quedado sin insulina, y como se había comunicado a los militares tal circunstancia, y como nadie le había llevado al afectado dicho medicamento. La locutora prácticamente dejó caer que la culpa era de Rajoy por no haber llevado personalmente la insulina al conductor necesitado. 

domingo, 31 de diciembre de 2017

Informando del tiempo.

Que digo yo que algo debería cambiar en el periodismo a nivel mundial.

No sé si alguien se ha dignado en comprobar cuántos son los reporteros heridos o muertos dando información en conflictos bélicos. Seguramente el número habrá descendido radicalmente, y no porque se produzcan menos guerras en este mundo. Los escenarios pueden haber cambiado, pero las balas siempre están silbando en algún lugar del mundo, y cámaras y periodistas se afanan por darnos la información más veraz y más documentada posible.

Pero hoy en día esos periodistas van embutidos entre las tropas combatientes, pertrechados con chalecos antibalas, cascos, dentro de vehículos blindados y en lugares no muy expuestos a ser alcanzados por proyectiles o metralla mortífera.

Pero al parecer, los directivos de las diversas emisoras han debido pensar que alguien debería soportar ahora las dificultades, los riesgos y los sufrimientos de dar la información en la calle.

Y al parecer ese "marrón" ha recaído sobre los periodistas que informan acerca de cómo está el tiempo por las diversas regiones españolas.

Y ahí podemos ver a sufridos reporteros explicando que está lloviendo mucho donde se encuentran y para ello se tienen que colocar bajo la lluvia soportando un aguacero sobre su cabeza, aguantando estoico un huracán que le quiere cambiar de provincia, mientras el cámara a duras penas consigue enfocar a su compañero que apenas consigue articular palabra.

Hasta ahora todo se limita a decenas de periodistas remojados, cámaras a punto de oxidarse por la humedad y alguna que otra baja por resfriado, pero un día va a haber una desgracia, y alguien va a ser alcanzado por un rayo, descalabrado por un granizado traicionero o fenecido por una pulmonía doble, y ahí vendrán los lamentos a destiempo.

Con lo fácil y cómodo que sería una sola persona informando al lado del mapa del tiempo.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Más vale...

El General LeMay era uno de esos halcones dentro de la Administración estadounidense. Nunca le parecía que se empleaba demasiado la fuerza y era partidario de la máxima contundencia fuera cual fuera el conflicto.

En una ocasión charlaba con el Presidente Kennedy, y, ni corto ni perezoso, dijo que si estallara una guerra nuclear y al final quedaran dos americanos y un solo ruso, los EE.UU. habrían ganado.

El presidente se le quedó mirando y tras unos segundos exclamó:

-"Será mejor que confíe en que esos dos americanos sean un hombre y una mujer".


domingo, 10 de diciembre de 2017

Paradojas musicales.

Qué paradójico.

Tanto en Cataluña como en el resto de Europa, a menudo las manifestaciones independentistas están siendo contrarrestadas por ciudadanos anónimos que hacen ondear banderas españolas mientras obsequian a los que marchan con los sones del Que viva España, interpretado por Manolo Escobar, aficionado confeso del Barça.

Mientras tienen a Puigdemont "refugiado-exiliado-fugado" en Bruselas, arropado por nacionalistas flamencos que poco a poco empiezan a soliviantar a los valones, socios de los flamencos en la dura misión de mantener viva a esa nación que es Bélgica.

Pero luego resulta que la historia y sus recovecos son de lo más enrevesado, y los compositores de la canción, letra incluida, son dos belgas, ambos flamencos para más inri.

Y para más enredo, el himno de Bélgica fue compuesto por un francés (los valones, francófonos ellos, andarán orgullosos) y la letra tampoco quedaría mal cantada por Puigdemont y sus secuaces:

Noble Bélgica, oh madre querida,
A ti nuestros corazones, a ti nuestros brazos,
A ti nuestra sangre, ¡oh patria!
Todos lo juramos, ¡vivirás!
¡Vivirás siempre grande y bella!
Y tu invencible unidad
Tendrá por lema inmortal:
¡El Rey, la Ley, la Libertad!
Tendrá por lema inmortal:
¡El Rey, la Ley, la Libertad!
¡El Rey, la Ley, la Libertad! (2 x)

Visto lo visto, ya no me extrañaría que el himno del Barça estuviera compuesto por un socio del Real Madrid.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Dura lex, sed lex.

Ha sido la imagen del fin de semana. Ese experimento hecho en el centro de Madrid por la alcaldesa.

Hacer que en dos calles comerciales paralelas los peatones se vean forzados a entrar por un punto y salir por el otro.

También ha sido noticia ver como una turista, ya mayor, con muletas y maletas, era obligada a recorrer la otra calle para entrar a su hotel, que en la otra calle tenía a escasos metros. La ley es la ley.

Entre los peatones división de opiniones (es lo que tienen las entrevistas con cámara a pie de calle: tienes que improvisar la respuesta sin meditar, reflexionar  ni peinarte) Habría que haber preguntado a los responsables del hotel o de los comercios sitos en ambas calles.

Los peatones de la ciudad ya han aprendido pronto el truco: Basta con utilizar los comercios con salidas a ambas calles para tomar el atajo, y como la estratagema se ha divulgado por televisión, pronto los visitantes eludirán el desplazamiento forzoso.

Seguro que al equipo municipal hasta se le ha ocurrido, puestos a innovar, cobrar peaje por usar las calles, como si de un Monopoly gigante se tratare, y es algo que no se puede descartar. Si se puede hacer con los vehículos, ¿por qué no con lo que va dentro?

En las calles grandes y comerciales la gente tiende a circular por la izquierda, salvo algún despistado o quien quiere acceder a una tienda en particular u observar un escaparate concreto. El mejor ejemplo es el rastro madrileño. Riadas de gente que se desplazan sin necesidad de que nadie les dicte el sentido en que tienen que hacerlo.

Más barato, y ahorrándose el dinero que cuestan esos municipales regulando el tráfico humano, sería pintar unas flechas en el suelo recomendando el sentido por la izquierda. No todo el mundo las seguiría, pero a los que fueran en sentido contrario les resultaría incómodo y trabajoso ir tropezando con toda la gente que le viniera en sentido contrario.

Pero, claro, hay quien, incapaz de haber estudiado una ingeniería, le encantar dedicarse a ingeniero social.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Famélica legión.

Muy malita debe andar la cosa por Corea del Norte. Sabido es de hace tiempo que con frecuencia las hambrunas azotan a la población y que las pasa realmente canutas. El viejo tópico del dictador loco que prefiere gastarse el presupuesto en gastos militares antes que en gastos sociales, se cumple a la perfección. Eso sí, previo descuento del porcentaje para sus gastos y sus colaboradores.

Vamos, que esas carestías además la aprovechan para manifestar orgullosos lo poco que azota la obesidad infantil a los niños coreanos, al menos los que no son descendientes de la élite.

Pero parece que los que están más abajo de esos elegidos empiezan a notar que las cosas no andan bien.

En toda dictadura que se precie, las clases dirigentes tienen que mimar a las fuerzas de seguridad. Ellos son el puntal en que se asienta su poder, ya que son ellos los que ostentan el monopolio de las armas, y por tanto muy peligrosos si se vuelven contra el amo que les da de comer.

Hace pocos días un guardián fronterizo ha desertado con fortuna relativa, y digo relativamente porque aunque ha logrado huir, en el intento se ha llevado varios balazos de sus compañeros. Aún así, ha conseguido llegar a Corea del Sur y ser inmediatamente atendido. 

Cuando ha sido operado urgentemente, se ha encontrado en sus intestinos varios gusanos y parásitos, fruto de la desnutrición y el comer alimentos en mal estado.

Uno no se imagina a Franco dando mal de comer a sus grises, o a Stalin haciendo pasar hambre a sus agentes de la KGB, así que parece que al gordito norcoreano se le está acabando lo que tiene en la despensa. Y no parece ser de los que comparten así como así.