La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

sábado, 17 de septiembre de 2016

And the winner is...

Cómo son estos yankees. Al parecer un ataque aéreo de la coalición internacional en Siria ha borrado de la faz de la tierra a Ail Adil Hasan Salman al-Fayad, ministro de información del Estado Islámico, más conocido como Dr. Wail, y que como suele suceder con muchos doctores, de doctor no tenía nada.

Al parecer en su currículo tenia el dudoso honor de ser el productor y responsable de los vídeos de ejecuciones perpetrados por el Estado Islámico, sí, esos vídeos que de vez en cuando nos llegan con la mínima censura de pixelar lo más truculento o simplemente no llegar hasta el final que ya se adivina antes de empezar.

He rebuscado por la red y no parece que haya imágenes o vídeos de cómo ha quedado el Sr. minisro después del pepinazo, pero al parecer los aliados no han querido responder con la misma moneda a los islamistas. Mucho me temo que éstos no van a responder con la misma gentileza.

No es que sea partidario de la censura, pero siempre he creído que si esos vídeos no se emitieran de ninguna manera, su frecuencia bajaría. Ya sé que es imposible (o al menos difícil) que no circulen por la red, pero al menos no llegarían al gran público, que es lo que interesaba al finado Dr. Wail. De otra manera cuanto más crudos son los vídeos más se cauteriza el que se los ve, y los futuros Dres. Wailes tendrán que aumentar la crueldad y sadismo. Es una espiral de sangre sin final.

Mientras tanto en el Estado Islámico andan tristes por que saben que la espiración secreta de Ail Adil Hasan Salman al-Fayad era haber pisado la alfombra roja de Hollywood por sus producciones.

lunes, 12 de septiembre de 2016

La puja.

Basta hacer algo de zapping para ver cómo rellenan la parrilla diversos programas donde se puja por el precio de diversos objetos. Casi siempre el cliente pide algo razonable por lo que va a empeñar y el dueño de la tienda, prepotente y conmiserativo él, baja brutalmente la valoración y es a partir de ese último precio donde comienza a regatear, pero ya con pocos altibajos. A veces llegan a un acuerdo, y en otras el cliente se marcha sin vender pero con el orgullo intacto.

Pero todo tiene su antecedente histórico. En tiempos de la Guerra de la Independencia, el fraile Asensio Nebot era jefe de una partida de guerrilleros que traía mártir a los franceses, dando golpes de mano que causaban múltiples bajas y quebrantos a los convoyes de los invasores.

Harto de ello, el general italiano, pero al servicio de los franceses, Luigi Mazzuchelli, expidió un decreto donde ofrecía 1.000 duros por la entrega, vivo o muerto, de Nebot, y 800 por cualquiera de sus colaboradores.  

No por ello el fraile se amilanó lo más mínimo. Simplemente contestó ofreciendo dos céntimos a quien le entregará el general, y si éste le era entregado muerto, tan sólo uno.

Eso es regatear duramente.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Picota.

Hace poco me encontré con una picota en un pueblo madrileño. Parecía original, aunque era evidente que no estaba en su lugar originario. Pero me hizo preguntarme qué sucedería si cada municipio español contase con una o varias, dependiendo del tamaño de la población.



No es que esté abogando por la vuelta de la pena capital, pero si la búsqueda de alguna manera por la que la gran mayoría de la sociedad pudiera conocer de primera mano y sin tener que esforzarse en demasía quién es condenado en lo penal, civil o administrativo.

Ya sabemos que siempre va a haber quien es inmune al reproche público, pero eso también sucedía en la antigüedad. En fin, que cuesta poco probar. Insto a que se busque como construir una especie de picota digital. Que una simple columna de piedra no daría abasto para sostener tanta cabeza cercenada.

lunes, 29 de agosto de 2016

Aritmética.

Nos cuesta entender la lógica del mundo islamista pero la verdad es que la hay. Nos cuesta entender cómo son capaces de buscarse tal cantidad de enemigos: al occidente cristiano, al oriente budista, a la India, a los animistas en África, y en general todo aquel que no comulgue con sus ideas, incluidos los que son de otra tendencia musulmana.

Y la lógica se deduce de aquella actitud tan propia de esta cultura como aquella que propone sentarse a esperar pasar el entierro de tu enemigo. Y la lógica dice que cuantos más enemigos se procure uno, más fácil será ver pasar su entierro.

Y si a la vez uno procura exterminar de todas las maneras posibles a todos esos enemigos, pues más aún se verán incrementadas las probabilidades de regocijarse viendo el espectáculo del enemigo convertido en fiambre y sus deudos y conocidos llorosos y quejumbrosos.

Es pura aritmética.

lunes, 22 de agosto de 2016

Una bola menos.

Uno puede estar más o menos a favor de algo o en contra de la Constitución, del régimen actual y hasta del Capitalismo que mamamos desde que nacemos hasta que morimos.

También cabe no tener opinión formada con respecto a muchas cosas, hay tantas que es imposible de todo punto posicionarse en todas las disputas que se dan a lo largo del tiempo.

Pero también está claro que hay algunos  asuntos sobre los que conviene t
ener alguna noción, se esté a favor, en contra o se sea indiferente. Más que nada porque se nutren con nuestros impuestos, y no está de más que cuando despotriquemos con el saqueo anual de Hacienda, sepamos que estamos financiando involuntariamente con nuestros dineros.

Poco a poco, aunque sólo sea por los informativos de televisión y los periódicos gratuitos, la ciudadanía va captando más o menos en qué consiste la Constitución, cómo se aplica o se trata de aplicar y acerca de la existencia de varios modos de interpretarla. Va costando, pero se va consiguiendo.

Pero en lo que andamos totalmente ignaros, perdidos y confusos es acerca de en qué consiste la Comunidad Europea, sus instituciones y cómo funcionan. Ahí sí que queda bastante por hacer, y eso que el Brexit, con todo lo que ha movido, arrastrado y generado, ha hecho que la Sociedad haya puesto un poco de interés en el asunto.

Un ejemplo: El estupor que produce hallarse ante al Atomium, en Bruselas, y escuchar a un compatriota, todo convencido, decir que, ahora que los ingleses se han ido (hablar de Reino Unido sería demasiada precisión técnica) tendrán que quitar una bola, y ver que los que le rodean asienten preocupados.

Mucho queda por hacer.

lunes, 15 de agosto de 2016

La isla de Hans.

Aunque parezca mentira existe una cierta preocupación porque una guerra declarada puede concluir.
Se trata del conflicto por la isla de Hans, un islote minúsculo situado entre Groelandia y Canadá. Groenlandia pertenece a Dinamarca, así que el conflicto hasta la fecha se ha resuelto con repetidas visitas al lugar del conflicto por destacamentos de ambas naciones. Cada vez que llega uno, retira la bandera del otro país, y cuando se trata de los canadienses, se deja una botella de whiskey canadiense, y cuando son los daneses los visitantes la botella es de schnapps, un fuerte aguardiente.

Hasta ahora el conflicto se ha ido viviendo así porque el territorio no tiene ningún recurso y los presupuestos nacionales de ambos países pueden costear tan sangrienta guerra. Se ignora que se hace con las banderas retiradas, aunque es fácil suponer que sucede con las botellas depositadas.

El problema es que con el calentamiento global la zona del ártico se está convirtiendo en transitable durante más tiempo al año, y ello ha hecho que países como Rusia o EE.UU. hayan echado el ojo sobre el peñasco que va estar en medio de una importante ruta comercial, aunque los Estados Unidos cuentan con la ventaja de que tanto Dinamarca como Canadá son miembros de la OTAN al igual que ellos.

Tal vez el conflicto de Perejil se podía haber solucionado de manera similar, pero el ejército de una país musulmán no hubiera quedado bien entregando alcohol a una potencia enemiga.

domingo, 7 de agosto de 2016

Nos la han colado.

Me pregunto quién habrá sido el iluminado que ha tenido la genial (en su opinión) idea de celebrar el homenaje a las víctimas del atentado de Niza.

No es que me parezca mal el que se hayan reunido en el lugar de la masacre para guardar silencio (es un decir, porque siempre la cosa acaba en aplausos) y mostrar respeto a las víctimas, pero, ¿por qué pedir que los reunidos fueran vestidos de blanco? ¿Quizás para mostrar alegría y vitalidad en vez de pesar, duelo y luto?

¿Alguien ha llegado a acordarse de que el blanco en la cultura musulmana es color del luto y duelo?

Sinceramente me parece que a alguien le han metido un gol por la escuadra.