La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

domingo, 15 de octubre de 2017

El tractor.

Recorriendo este domingo la A3, a la altura de La Mancha, uno puede ver extensos sembrados que se extienden hasta el horizonte. Siendo por la tarde, se puede contemplar como se hallan desprovistos de actividad alguna. Se entiende que sus trabajadores, que no deben ser muchos, se encuentran en sus respectivos pueblos descansando o dedicados a otras actividades.

Al fin y al cabo también la tecnología ha venido en ayuda del trabajador agrícola, aligerando muchas de sus penosas tareas, haciéndolas más fáciles, más eficaces aunque también haciendo que se necesite menos personal, como en todo lo que toca el progreso industrial.

Pero supongo que en esta época del año, en que tras la cosecha tan sólo queda arar una vez tras otra los campos vacíos, los domingos podían quedar también descansando.

Pero a mitad de camino me encuentro con un tractor solitario arando. Me pregunto qué habrá motivado a ese esforzado agricultor a ponerse un domingo a las seis de la tarde al mando de su monstruo mecánico: ¿un adicto al trabajo también en el ámbito rural, un asalariado al que su patrón exige su sudor hasta en festivo, un ateo militante que se pasa por el forro el precepto de dedicar un día al Señor?

Casualmente, en ese momento surge en la carretera un área de servicio, área que se encuentra a unos centenares de metros del arador solitario. Me planteo hasta acercarme a él para poder saciar mi curiosidad. Aunque, a saber cómo se puede tomar que alguien venga de fuera a hacer preguntas indiscretas.

Y cuando estoy saliendo del vehículo, mis dudas quedan resueltas y satisfechas. Me doy cuenta de que el agricultor en la cabina lleva a dos chiquillos que se lo están pasando genial con un paseo inusitado en esa máquina, así que la actividad que están llevando a cabo, veo de paso que el recorrido que hacen por el campo es de lo más anárquico, se conceptúa entre descanso dominical y ocio. Nada de adición al trabajo de momento, aunque los jovenzuelos, como se descuiden, en nada se verán obligados a ayudar con el tractor, aunque parece que lo harían encantados.

domingo, 8 de octubre de 2017

No hay mal que por bien no venga.

"No hay mal que por bien no venga", aquella frase, que se atribuye a Franco cuando supo de la muerte de Carrero Blanco, bien la podía haber proferido Oriol Junqueras o Puigdemont cuando supieran de las masas que se habían apropiado de las calles de Barcelona reclamando la No independencia del territorio catalán.

Con Bancos, grandes empresas y todas aquellas pequeñas que no salen en las noticias, saliendo al galope de las cuatro provincias, alguna compensación les tenía que llegar a los que han provocado el desaguisado.

Al margen de esa huida, que hace frotarse las manos a los directores de agencias bancarias ubicadas en Huesca y Alicante cerca de los límites con Cataluña, también se ha producido un descenso brutal de las reservas hoteleras, con el consiguiente descalabro de la hostelería, comercio y demás servicios.

Pero al menos este domingo los devaneos independentistas han logrado llevar a Barcelona un millón, más o menos, de personas que, si bien van a ser pocos los que se alojen, se dejarán sus dineros comiendo, bebiendo, comprando algún que otro recuerdo de la jornada. Algo remozará las cifras hosteleras.

Claro está, eso en el caso de que el dueño del bar o tienda de turno, haya tenido la previsible perspicacia de retirar todo tipo de estelada o similar, en el caso de haberla colocado a principios de mes.

A los que seguro que no les ha pillado a contrapié el asunto es a los dueños de bazares chinos o paquistaníes, que rápidamente han pasado de vender esteladas a vender rojigualdas. El negocio es el negocio, y que ahora están atentos mirando como va el asunto político para ver qué eventos se asoman en el horizonte. Los demás estamos en ello también.

domingo, 1 de octubre de 2017

Todo se aprovecha.

Bueno, visto el remedio que han puesto en Cataluña para poder votar en cualquier lugar, con cualquier documentación y ahorrándose incluso los sobres, veo que es algo aprovechable para todas las elecciones que le quedan aún a esta Democracia.

El no uso de sobres puede suponer un ahorro considerable de papel, al fin y al cabo, con llevar la papeleta doblada ya se impide ver qué es lo que se va a votar. Tan sólo bastaría con que los componentes de la mesa comprobaran que el votante no lleva dos o varias papeletas dobladitas.
Además supondría un alivio para hacer el recuento posterior. Muy engorroso eso de andar abriendo y rompiendo sobres, a menudo embadurnados de saliva ajena o incluso conteniendo sustancias de todo tipo aportados por los amigos del voto nulo.

Además, el uso de las urnas opacas supondría que si, por casualidad, se desdoblan, nadie sabría qué es lo se vota.

Se podría hacer votaciones en días laborales, lo cual reduciría la creciente abstención. Furgonetas conteniendo urnas yendo a las empresas, mercados, calles, centros comerciales, etc. Se dejaría en engorro de preparar los colegios, y luego dejarlos listos para las clases del lunes.  Y tampoco harían falta tantas urnas, al irse desplazando podrían recoger más votos, y no harían falta tantas.

Hasta del referéndum se pueden sacar conclusiones y lecciones.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Arena.

Más de uno podría pensar que la tierra tiene algún que otro recurso que se da en tal cantidad y distribución, que jamás habrá problemas de acceso, uso y disfrute.

Uno sería la arena, que más o menos se da en todo territorio, y en algunos países, como los desérticos, habría para dar y tomar.

Pero, hete aquí, que se trata de un recurso de uso masivo. Se emplea para extraer petróleo, gas, construir chips y sobre todo en la construcción.

Todo ello ha llevado a un negocio que mueve millones de euros y que, inevitablemente ha llevado a la actividad mafiosa y con ello a la escasez, por paradójico que parezca.

En España se da un grave problema con las esenciales playas. Muchas de nuestras playas no son naturales y su arena debe ser repuesta cada cierto tiempo por la erosión y sobre todo por la devastación provocada por las tormentas que de vez en cuando las azotan.

Una empresa ha ideado reciclar botellines de cerveza para transformarlos en arena con la que rellenar las playas. Eso sí, harían falta unas 500.000 botellas para obtener 100 toneladas de arena.

Supongo que más de uno que ha sido multado este verano por hacer botellón en la playa se habrá sonreído al leer la noticia. Y espero que el vidrio esté bien pulverizado, porque si no el resultado puede ser demoledor para los que en el futuro se tumben en las playas a solazarse con el sol.

domingo, 10 de septiembre de 2017

El cambio que viene.

No me puedo considerar anti Trump. Es evidente que tiene sus errores, defectos, manías y tics, y afirmo que con toda seguridad con Hillary ahora el mundo sería un mundo peor, pero ello no es óbice para que el empresario haga algo por mejorar, al fin y al cabo todo es mejorable.

Sigue empeñado en negar el cambio climático, y la Naturaleza, esa mala perdedora, se complace en desmentirle día a día: Cuando no es un incendio californiano, es la sequía -esa no puede ser provocada-, inundaciones descomunales o huracanes devastadores. Puede dudarse la influencia de la mano del hombre en ese cambio, pero las consecuencias, sea quien sea el autor, están ahí.

Tal vez el cambio se dé porque el clima nunca ha estado estable y ahora toca un cambio brusco, pero algo hay que hacer para paliar las consecuencias.

Trump tiene más mano para influir en la industria nacional para que afloje el pulso, aunque es difícil hacerlo cuando ya está de por sí algo débil y parece que si pisa el freno China y la Indía se disponen a acelerar. Y es que sucede igual que pasaba durante la Guerra Fría, los progres de entonces sólo pedían el desarme de un bando.

Y luego queda lo que podamos hacer cada uno dentro de nuestras posibilidades. Hace poco en el trabajo, un compañero hablaba del cambio climático y la culpabilidad del presidente useño, mientras se secaba las manos con un folio inmaculadamente blanco, recién sacado de fotocopiadora. Para matarnos.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Alianza.

No creo que lo que voy a escribir no se le haya ocurrido antes a Kim Jung-un, el líder norcoreano. Tampoco necesita quien le sugiera maldades,  y por otra parte, no hay mas que ver los vídeos que se le graban para ver que ya se rodea de una buena cohorte de aduladores, asesores y aplaudidores para que a alguno se le ocurra lo que he barruntado.

A decir de los expertos, el problema del "Amado" líder, es que sus explotados ingenieros no dan con la tecnología necesaria para montar las bombas H, termonucleares y lo que vaya saliendo después, para llegar hasta territorio estadounidense. Hasta ahora lo más que podría llegar, a decir de los expertos, es hasta la isla de Guam, tal vez a Alaska y con toda seguridad a Corea del Sur y Japón. A continuación llegaría la hecatombe, algo que no parece alterar el pulso al gordito sátrapa.

Pero tal vez a los norcoreanos les bastaría buscarse como aliados eventuales a los iraníes. Hoy en día con la Deep Web podrían sostener una prolongada charla donde los coreanos propusieran a los persas instalar una base más o menos secreta en Irán. Ganarían el acercarse unos cuantos kilómetros a sus objetivos. Lograrían aprovecharse de los avances que tienen los iraníes en cuanto a misiles, y a su vez los de Teherán podrían conseguir su ansiada tecnología nuclear.

Esperemos por el bien de todos que tan infausta alianza no se produzca porque a Israel no le iba a temblar mucho el pulso (el destino de Japón y Corea del Sur no creo que se halle entre sus desvelos) y Trump todavía no ha demostrado mucho temple a la hora de tomar decisiones drásticas y sin marcha atrás)

Supongo que por ahora la única opción de Trump es convencer a Pekín de que convenza a Pyongyang que se corte un pelo y se dedique a cultivar más arroz y menos ojivas.