Ayer decidí hacer algo de ejercicio, y
para ello fui a una laguna cercana a Madrid, donde se puede hacer
una ruta fácil. Algo idóneo para ir quemando los excesos de la
Navidad.
Todo bien, hasta que que di cuenta de
que algún descerebrado se había dedicado a recorrer la misma senda,
pero provisto de un rotulador con el cual había dejado escrito en
todas partes la cifra de muertos que un buen sector de la izquierda
atribuyen a Isabel Ayuso.
De nada sirve que los jueces hayan
dejado sin crédito esa teoría, que el responsable último del
tratamiento médico de los residencias fuera otro, etc. Por todas
partes aparecía el dichoso número.
Comencé a discurrir, que cifra podría
replicar a lo plasmado por el vándalo, y deduje que alguien podría
comenzar a escribir al lado de esas pintadas el número 0.
Y si alguien se preguntara qué
significaba ese cero, la respuesta sería que cero sería la cantidad
de títulos universitarios necesarios para que alguien logre ostentar
una cátedra universitaria.