La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

lunes, 19 de agosto de 2013

Curiosidad.



Curiosidad lingüística.

Leyendo me he encontrado hoy con el verbo refaccionar. Reconozco que no lo había visto en la vida. Antes de tirar de diccionario he pensado que si no se trataba de una errata, que todo pudiera ser, debía tratarse del proceso por el que una sociedad se constituye en varias facciones, dejándola como esta nuestra. O tal vez el proceso por el que un individuo tiene a bien pasarse de una facción a otra.

El texto trataba de los tiempos de la monarquía de Judá y los avatares de sus reyes. Tiempos convulsos aquellos, tal vez más sangrientos que los actuales pero con idénticas pasiones y odios. Y es que hay cosas que no cambian con el tiempo.

     Para despejar dudas y ganar tiempo decidí consultar con la inefable RAE, y me encontré con que el verbo de marras sí existe, y viene a significar:
     
      1.  tr. Am. Restaurar o reparar, especialmente edificios.

En el libro que leía se refería a la restauración o reparación del templo de Jerusalén, y pensé que al final no le vendría mal una refacción al país, sobre todo en esta época del año en que tantas viviendas acometen reformas aprovechando el buen tiempo.

1 comentario:

  1. Como siga así la cosa, con una reforma no se arregla el panorama.

    ResponderEliminar