Ayer mientras buscaba la papeleta del partido al que había decidido votar, me encontré con algo curioso: Las papeletas del Partido Podemos, del ínclito Pablo Iglesias, como distintivo ostentaban el rostro del polémico personaje, a falta de distintivo mejor.
En ese momento me acordé de otra estrella televisiva del momento, Ana Rosa Quintana, que visto su boom en la pequeña pantalla, decidió sacar una revista, llamada, como no, AR, y en la que con sólo una excepción ella ha figurado en todas las portadas. Curioso que el líder de los movimientos contestatarios, de la rebeldía y los ciudadanos enojados, haga tal muestra de egocentrismo. Pero no sería la primera vez que la Extrema Izquierda acaba en el más grosero culto a la personalidad.


Aquí cuando se carece de ideas, y de fondo cultural que es aún peor, se echa mano de la autosuficiencia como Arte. El mejor ejemplo de ello lo hemos sufrido con aquel fantasmón del ZP, semianalfabeto e inmaduro.
ResponderEliminarEste, al menos, se expresa bastante bien, no como otros que da trabajo oírlos. Otra cosa es que uno esté de acuerdo con lo que dice.
ResponderEliminarEl problema es lo que hay tras la retórica populista. Es el ideario de la izquierda comunista adaptada a los "nuevos signos", como dice la Iglesia Católica.
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