La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

sábado, 26 de marzo de 2011

Espejos.

Esto de las revueltas árabes se va pareciendo a esa escena repetida en muchas películas, en la que uno, armado con un buen pistolón, se enfrenta a otro en una sala repleta de espejos. El bueno de la película quiere liquidar al malo, pero éste se refleja en todos los espejos y las balas sólo son seis. ¿Cuál es el malo de carne y hueso y cuál  un mero reflejo?

Occidente ha arremetido contra Libia, pero mientras se encuentra con que en Siria la autoridad competente se empeña en masacrar a los manifestantes, en Baharein otro  tanto de lo mismo. Y al parecer lo mismo sucede por   Yemen o Arabia Saudita. ¿Va el bueno de la película a disparar contra todos los espejos? Y más cuando todo hace suponer que no se trata de reflejos, sino un malo en cada rincón de la sala.

Bueno hubiera sido no haberse metido en lugar tan peligroso, pero ya puestos, más vale salirse de la escena antes de que empiece la ensalada de tiros y asomarse después para ver quien ha quedado tras el tiroteo.

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