La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Basura.

Tal vez es que uno haya leído demasiadas novelas de espías y haya visto más cine del debido, pero es que el asunto este de Wikileaks.

Cuando uno lee lo que esa página revela se da cuenta que son informaciones que uno ya suponía, y que para deducirlo bastaba con leer los periódicos o ver la televisión. Nada del otro mundo.

El asunto se ha empezado a poner un poco más peliagudo cuando EE.UU. ha puesto todo su empeño en quitar de enmedio al australiano incómodo. De momento se halla detenido acusado de dos violaciones. No sé, demasiada casualidad. Ya veremos si sale de la cárcel. Esperemos que como en las películas tenga por ahí un sobre oculto que saldrá a la luz si muere. Aunque en este mundo anestesiado me parece que ya eso es poca garantía.

Australia acusa a Estados Unidos de ser el responsable de las filtraciones, filtraciones que Assange habría aprovechado. Y algo de cierto tiene que haber en ello cuando hoy mismo se ha sabido que la NASA se deshizo de un buen lote de ordenadores para venderlos como chatarra. El problema fue que se les olvidó borrar los discos duros, a los compradores se les ocurrió encenderlos...y ya tenemos nueva filtración delicada, porque al parecer la información que contenían era importante y secreta. De películas, pero cómica.

Dado que yo trabajo cerca de la embajada americana me estoy pensando echar un vistazo de vez en cuando a sus cubos de basura. Más lejos tengo aún la embajada rusa, pero si me lo pagan bien me saco un sobresueldo de basurilla.

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