La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

sábado, 2 de octubre de 2010

Mezquitas.

Hace poco, cuando volvía a mi casa, me he tenido que parar en un semáforo. Aburrido me he puesto a contemplar el paisaje. Entonces me he dado cuenta de que el edificio residencial junto al que me hallaba tenía a bien llamarse nada menos que Edificio Mezquita.

Nada de su arquitectura recordaba ni por asomo una mezquita, pero uno no ha dejado de sentir cierto repelús. Algo parecido a lo que debe sentir todo el que viva encima de una tienda de explosivos.

Cualquier día un islamista iluminado se dará cuenta del nombre del inmueble y amenazará con mayor o menor verosimilitud a los propietarios hasta que éstos se vean obligados a cambiar el nombre como ha sucedido con la discoteca La Meca en Murcia.

Pero es que poco después he recordado que bastante cerca de mi domicilio se ubica un bar llamado Mezquita de Córdoba -encima un bar-, así que la próxima vez que me dedique a hacer "vía crucis" por el barrio, me tendré que pensar muy bien si hacer parada o no en dicho bar.

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