La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

jueves, 14 de octubre de 2010

¡Teléeeeeefono!

Afortunadamente el mundo anda regocijado porque se ha llevado felizmente el rescate de los treinta y tres mineros atrapados en Chile.

Aunque haya sido con la ayuda de la tecnología de la NASA, el cable traído de Alemania y uno de los mineros sea boliviano, el rescate ha supuesto un impulso del patriotismo chileno enorme.

Se puede decir que el presidente Piñera ha besado el santo nada más llegar. Apuesto a que su índice de popularidad ha debido subir varios enteros a la vez que el ascensor que iba sacando a los atrapados de las fauces de la voraz tierra.

Lo que ya no ha dejado muy buena imagen de Chile y los chilenos ha sido una imagen fugaz que se ha podido ver en los informativos y que no he conseguido encontrar en Internet.

Se trata del teléfono que se introdujo en el agujero para que los mineros se pudieran comunicar con el exterior. Alguien del exterior debió pensar que individuos de extracción tan baja no debían saber cómo manejar tan complicada tecnología, así que no tuvo más que la feliz idea de adherir una pegatina al aparato con la palabra "micrófono" y una flecha indicando el lugar exacto por donde el minero de turno tenía que hablar. Sólo le faltó haber agregado un manual de instrucciones.

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