Recuerdo que cuando vi le película 400 me pareció un fallo garrafal el que el traidor a los griegos, acudiera ante todos los jefes espartanos llevando consigo el dinero que le habían pagado los persas por su vil acción. Cualquier persona normal ya lo hubiera puesto a buen recaudo. Seguramente en la Suiza o Andorra de la época.
Pero después de ver cómo Zapatero guardaba esas joyas y el dinero en su despacho profesional, empiezo a ver el detalle como una genialidad del director.
Veremos más cosas extrañas.
ResponderEliminarEs lo que nos faltaba por ver. Un beso
ResponderEliminarEs lógico, no sea que se las roben. El caso es que no me ha extrañado nada de lo que va saliendo.
ResponderEliminarUn saludo
Me temo que esas joyas son solo la punta del iceberg.
ResponderEliminarsorpresas que da la vida...
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