Creo que fue cuando Estados Unidos
invadió Iraq, que se distribuyó una baraja de poker un tanto
especial.
En ella figuraban los altos jerarcas
del régimen a derribar, y según iban cayendo, la imagen en cuestión
era tachada.
Ahora con Trump no ha sido ha sido así.
No hay duda de que en algún lugar hay una lista negra con los
objetivos a batir: Maduro, el Mencho, Alí Jamenei, etc., pero como
no hay lista pública (la baraja solo tiene una cantidad limitada de
cartas), los posibles objetivos deben de estar un tanto intranquilos.
Y además, el carácter de Trump parece
un poco voluble, te puede estar diciendo que todo va bien, que eres
un buen socio, y al día siguiente verte camino de una prisión
federal con los ojos vendados.
Asi que solo me queda pensar que los
objetivos de Trumse pueden resumir en una gran caja de juegos
variados como los que teníamos de niños: ruleta, bingo, parchís,
damas, ajedrez, etc y cada día saca uno distinto, de ese juego
extrae una ficha, y a cara y cruz decide si convertirlo en socio o
enemigo.