No hace mucho vi la película El testamento de Ann Lee, sobre la fundadora de la Sociedad Unida de Creyentees, o Shakers, un grupo evangélico estadounidense. Y no dejaba de llamar la atención la diferencia entre el aspecto físico de Ann Lee y la actriz que interpretó la película.
Pero poco después, en el barrio donde trabajo me encontré con que una pequeña feria del libro se dedicaba este año a Carmen Laforet, autora de Nada y Mary Shelley, escritora inglesa que escribió Frankestein. Alguien debió decidir que para qué iba a buscar retratos originales, así que debió tirar de I.A. y la diferencia, sin ser tan exagerada, también es destacable.
Y así lucían en la feria.
Ni con el mejor de los maquilladores.
Lo que nos queda por ver.
ResponderEliminarPoca gente iría a ver la película con una Ann Lee de ese aspecto. En cuanto a doña Carmen y doña Mary, lo que no hace el maquillaje lo hace el photoshop.
ResponderEliminarUn saludo