La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

jueves, 30 de julio de 2026

El pacto necesario.

 Viendo lo que está sucediendo en Ceuta y Melilla, es fácil entender que es precisamente sobre la crisis migratoria sobre lo que sí es preciso un pacto de estado.

No es de recibo el chantaje permanente que Marruecos ejerce sobre España. Cada vez que la política exterior española hace un gesto que no agrada a Rabat, tenemos una oleada de jóvenes y no tan jóvenes que que cruzan a a carrera las fronteras.

Y es algo que solo se puede solucionar con más medios, tanto humanos como físicos. Aparte de un pacto de estado, es la hora de aflojar la pasta y gastarse el dinero donde realmente va a ser necesario. Y está claro que la mayoría de los socios del gobierno ni están ni van a estar por la labor.

viernes, 17 de julio de 2026

Este verano he afrontado la ingente tarea de leer Ana Karenina de Tolstoi. Y allá por la mitad del voluminoso libro me encontrado en con la reflexión de uno de los personajes. 

Éste está próximo a casarse, y piensa que en ese momento no teme la pérdida de libertad que va a sufrir tras su matrimonio. Y remata su disquisición con un “Libertad, ¿para qué?” Frase que recuerda a la misma frase, pero mientras que el personaje de Tolstoi se acaba casando, también podría haber permanecido soltero o incluso, aunque difícil para la época, haber pedido el divorcio.

En cambio, en el caso de Lenin, no había muchas opciones. Ningún ciudadano podía permanecer “soltero”, todos debían someterse al yugo bolchevique sin remedio.

Eso sí, al igual que el matrimonio celebrado por el rito ortodoxo, el vinculo solo se disolvía por la muerte de una de las dos partes. Y de eso hubo mucho.

miércoles, 1 de julio de 2026

Chatarra.

 Lo acabo de ver en una serie británica, así que todo lo que se vea a través de la pantalla pequeña o grande hay que ponerlo en cuarentena.

Pero se sugiere en la serie que los gitanos que viven en la isla, cuando tienen a bien morirse, son quemados (o eran quemados) dentro de su carreta. A lo vikingo.

Se me ocurre que se podría hacer algo parecido con aquellos, gitanos o payos, que están tan apegados a sus automóviles.

En el momento en que son declarados oficialmente fiambres, se les podría quemar junto con sus carros. Evidentemente primero el carromato sería achatarrado con el conductor dentro. Una vez bien comprimido, el bloque de chatarra sería fundido, y los restos del chófer se convertirían en humo que ascendería a los cielos.

Con esta medida sin duda se rejuvenecería el parque móvil español.