No hace falta ver muchos
informativos de La Sexta para darse cuenta que entre sus locutores existe la
consigna de dar bombo y platillo a todo lo que huela a violencia, alboroto,
revuelta y/o corrupción.
Pueden informar sobre la crisis
de Chipre y anuncian airadas manifestaciones de protesta, cuando después las
imágenes tan sólo muestran a ahorradores concentrados ante sus bancos a la
espera de noticias.
Pueden hablar de protestas
masivas frente al Congreso, y luego ver que las multitudes congregadas se
reducen a dispersos grupos hostigando como pueden a los antidisturbios.
Pero esta consigna puede hacer
que a los periodistas de la cadena les traicione el subconsciente. Así, cuando
estoy escribiendo estas líneas EE.UU. anda alterado porque se ha visto a un
individuo armado con un rifle en un campus universitario. Todo el mundo allí
anda encerrado y la policía anda buscando al desconocido.
Pues, bien, cuando la periodista
ha informado sobre el asunto, no ha tenido reparo en manifestar: “El tiroteo no
se ha producido todavía”. Está visto que el ansia de sangre de la cadena le ha
podido.





