Según vamos sabiendo más del origen del problema ucraniano, más vemos como se va pareciendo al problema de la catedral de Córdoba.Veremos que en un caso y en el otro se puede observar que se han ido dando cambios a lo largo de la historia que parecerían dar la razón a una u otra postura según el momento histórico en que nos detengamos.
De acuerdo con que los soviéticos regalaron Crimea a la República Socialista Soviética de Ucrania con una población mayoritariamente rusa, pero es que previamente, y en tiempos de los zares, la población autóctona crimea había sido desplazada por una forzada introducción de rusos decretada por el zar.
Y en el caso de la catedral vemos que la catedral cristiana se erigió aprovechando la mezquita previa que los sarracenos habían construido aprovechando una iglesia previa visigoda.
Seguramente hasta habrá algún experto tipo Sánchez Dragó que nos aclarará que esa iglesia visigoda se construyó sobre algún templo pagano romano que a su vez aprovecharía algún lugar de culto prerromano. Y así hasta no acabar.
Y a todo esto llegan la Susana Díaz y el Putin de turno a hacer sus cábalas electorales y aprovechar que el Guadalquivir pasa por Córdoba y el Simferopol por la ciudad homónima. Y casualmente Simferopol significa Mezquita Blanca para los tártaros, los cuales se van preparando para lo peor.





