Se dice que el sino de la Historia es repetirse una y otra vez, o al menos intentarlo.Hace muy pocos días en PODEMOS se las prometían felices, pensaban arrasar, había incluso quien pensaba en la mayoría absolutas. El "Estos son mis poderes" de Gil Robles durante la II República hasta se les quedaba corto.
Pero llegó la cruda realidad, primero en las autonómicas y municipales, donde aún obteniendo significativos éxitos, lo cierto es que tampoco obtuvieron una descomunal cosecha de votos como preveían. Más que al apoyo popular, obtuvieron sus logros a la política de pactos con PSOE, al que acusan de todos sus malos.
Pero lejos de afrontar los hechos la dirección podemita interpreta que la voluntad popular no es la que reflejan las elecciones sucesivas, que son ellos los que saben lo que en realidad quiere e interesa al pueblo y que lo van a hacer sí o sí.
Lejos de resignarse a la no extinción del PSOE, cuya resistencia a todos nos ha sorprendido, no dudan en dictar la política de pactos que los socialistas han de hacer, le reprochan cuando los pactos no es con ellos y no sólo eso, sino que ahora le piden que para llegar a un pacto que aúpe a Pedro Sánchez al poder deben ceder diputados a otras formaciones para poder formar grupos parlamentarios y obtener otras prebendas.No me extrañaría que lo siguiente que pidieran sería que Pedro Sánchez se comprometa por escrito a meter a todos sus barones en la cárcel en cuanto consiga su poder por obstrucción notoria y significativa a la fagocitación que ya ha comenzado.





