Tal vez lo apropiado sería emplear esos mismos medios en los trenes que llegan a Francia desde el Este. Pero realmente si esas detecciones son posibles, entonces los explosivos o sus componentes llegarán en coches, autocares y hasta por medio de peatones si es preciso.
Ciertamente hasta que la presión policial y política no se ejerza, además de sobre los terroristas, contra los cómplices que acogen a los terroristas, los alimentan, financian y esconden dentro de la misma Francia no hay nada que hacer.
Esos musulmanes cómplices, que bajo la etiqueta cómoda de moderados, no condenan radicalmente los atentados, no denuncian a los que saben que están preparando algo y finalmente colaboran para que los asesinos se puedan volver impunemente a Irak y Siria.
Desde luego está claro que esa Quinta Columna ya está entre nosotros, y cada uno de los países europeos, dispuesta a hacer lo que se le pida y más aún.
Y si los terroristas disponen de esos apoyos en Europa, resulta inimaginable de lo que podrán disponer dentro de la "moderada" Turquía.










