La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

viernes, 17 de julio de 2026

Este verano he afrontado la ingente tarea de leer Ana Karenina de Tolstoi. Y allá por la mitad del voluminoso libro me encontrado en con la reflexión de uno de los personajes. 

Éste está próximo a casarse, y piensa que en ese momento no teme la pérdida de libertad que va a sufrir tras su matrimonio. Y remata su disquisición con un “Libertad, ¿para qué?” Frase que recuerda a la misma frase, pero mientras que el personaje de Tolstoi se acaba casando, también podría haber permanecido soltero o incluso, aunque difícil para la época, haber pedido el divorcio.

En cambio, en el caso de Lenin, no había muchas opciones. Ningún ciudadano podía permanecer “soltero”, todos debían someterse al yugo bolchevique sin remedio.

Eso sí, al igual que el matrimonio celebrado por el rito ortodoxo, el vinculo solo se disolvía por la muerte de una de las dos partes. Y de eso hubo mucho.

4 comentarios:

  1. En mi opinión, la libertad consiste en que uno pueda elegir sin presiones entre diferentes opciones. En el caso del personajes es libre entre casarse o permanecer soltero, falta de libertad sería la obligación de permanecer soltero tener que casarse. En cuanto a las consecuencias del matrimonio, es algo a sopesar en la elección.
    Un saludo

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  2. Libertad para qué. Buena pregunta. Un beso

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  3. Reflexión shakespeariana la del personaje de Tolstoi. El problema es que los sometidos bajo el yugo soviético no debían ni siquiera reflexionar.

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  4. Para algunos la libertad es sinónimo de "mi libertad" o la libertad que yo impongo.

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