Este miércoles pasado me pasé por las oficinas electorales de los dos candidatos a la presidencia del Real Madrid.
En una me saqué una cerveza gratis mientras me contaban las obras y milagros del presidente en funciones, y en la otra me dieron una gorra, pegatinas y regalos varios.
Al final voté merced a un notario que había contratado uno de los candidatos. Y me pregunto qué pasaría si los partidos nacionales pudieran montar oficinas electorales donde fueran los votantes a informarse, recibir todo tipo de regalos y finalmente pudieran votar ante notario.
Tal vez se diga que eso favorecería a los partidos que contaran con fondos más sólidos, pero eso es lo que pasa actualmente sin que nos podamos llevar gorras, bolsas, bolígrafos, camisetas, etc.
En campaña electoral los regalos se dan en los mítines, igual que las promesas.
ResponderEliminarUn saludo.
Es cierto, el llamado merchandising, lo reservan los partidos para los que les llenan los polideportivos.
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