La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

domingo, 14 de abril de 2019

Assange vs. Clinton.


Pues un poco frustrado ha debido quedarse el australiano-ecuatoriano Assange. Tirarse casi 7 años encerrado en la embajada ecuatoriana en Londres para que luego no te sirva de nada. En Suecia parece que ya ni se acuerdan de la doble acusación de violación, pero en los EE.UU. se la tienen más que jurada, y ahí le pueden caer alrededor de 20 años por desvelar secretos de estado. Más le hubiera valido dedicarse a la prensa rosa, más sustanciosa y donde solo se arrostra el peligro de que te caiga alguna demanda que se soluciona con triste dinero.

Como era de esperar todo el progresismo se ha puesto del lado del capturado, cuya caída en desgracia se veía venir desde que en Ecuador cambiaron de gobierno y este enredo se les había vuelto demasiado enredo. Más le hubiera valido al revelador de secretos haberse metido en la embajada de Corea del Norte, que ahí sí que parece que no se avecinan, aunque el régimen de vida en esa embajada debe ser lo más parecido al que se desarrolla en un monasterio trapense: Antes la cárcel.

Pero entre las filas de la izquierda ha existido una fisura notoria, nada menos que Hillary Clinton, la cual vio muy perjudicada su campaña electoral cuando el ahora cautivo difundió el contenido de las comunicaciones del Comité Nacional Demócrata  y su campaña electoral, beneficiando así a Trump.

Vamos, que Hillary se ha pasado la disciplina de opinión por el forro, y se ha relamido con gusto saboreando la venganza.  O sea, como Assange, que también apoyó por aquí a Mas y sus secuaces, lo va a tener más que crudo como le lleven a la tierra de la libertad, gobierne allí quien gobierne.

domingo, 7 de abril de 2019

Experimento.

Experimento científico de primer orden que cualquiera, provisto de vehículo, puede realizar en cualquier autovía del país.

Simplemente se trata de situarse en el carril central de una vía de tres carriles. Adoptar la velocidad máxima a la que se pueda circular, ni un kilómetro más ni un kilómetro menos.

En poco tiempo un vehículo se colocará detrás a igual velocidad, y hasta guardará la distancia mínima de seguridad, por lo que todo obrará dentro de la legalidad.

Tras unos cinco minutos en esa situación, se procederá  a colocarse en el carril derecho, el reservado a los vehículos que supuestamente circulan a menor velocidad, pero será importante no variar los km/h a los que se está uno desplazando.

Indefectiblemente, el coche al que precedemos, procederá a acelerar para sobrepasarnos. Adoptando una velocidad que infringirá la normativa de circulación, y volviéndose por tanto sancionable

No me explico por qué en tantas películas yankees el sheriff malo que quería multar al bueno, le tenia que romper las luces del auto.

También es verdad que es difícil que el experimento funcione si el automóvil colocado en primer lugar pertenece a la Guardia Civil o alguna de las diversas policías autonómicas existentes. En ese caso lo normal que es que conductor colocado en segundo lugar afloje la pisada y se resguarde prudente en la vía de los lentos. Por si acaso. Al sheriff malo le haría falta un coche camuflado.

Excepciones: conductores foráneos y vehículos que con esa velocidad máxima permitida ya van al límite de sus fuerzas.

lunes, 1 de abril de 2019

Patrocinadores.


Hace muchos años existía un modo curioso de saber en el estadio de fútbol cómo marchaban los demás partidos. En los periódicos deportivos se publicaba un anuncio donde se vinculaba cada partido de esa jornada con una empresa anunciante. A su vez en cada estadio había un listado de esos anunciantes –sin informar de los equipos enfrentados-  junto con el resultado correspondiente. Ello obligaba a mirar constantemente el anuncio del periódico de vez en cuando para mayor gloria de las empresas anunciantes.

Eso pasó a la historia, pero he advertido que algo parecido ha vuelto a la actualidad merced al fútbol femenino. Los medios de comunicación  quieren hacer lo imposible para hablar de los equipos de esa competición añadiendo el adjetivo femenino (según su lógica tendrían que añadir el epíteto de masculino al hablar de los equipos de hombres). Por ello han encontrado un modo de esquivarlo. Si la liga masculina es la liga 123 (Por el Banco Santander que lo patrocina), la femenina pasa a ser la liga Iberdrola (que es la empresa que hace lo mismo). Problema resuelto gracias a las empresas que apoyan el deporte.

Se me ocurre si tal vez en un futuro más o menos próximo los ciudadanos podremos optar por bautizar a nuestros hijos con nombres de empresas  que deseen ser publicitadas, a cambio de un pago. Habrá quien no tenga inconveniente en que su hijo se llame Coca-Colo, Colgate o Bic a cambio de una pequeña paga mensual. Tiempo al tiempo.

domingo, 24 de marzo de 2019

Toallitas.

La sabia RAE define sucintamente al Lobby como grupo de presión, sin meterse en más disquisiciones, tal vez para evitarse problemas con alguno de ellos, y quizás reflexionando acerca de su posible ambición de convertirse en el futuro en alguno de ellos. Me temo que mucho les falta para lograr tal categoría.

Actualmente tenemos muchos lobbies: multinacionales, fabricantes de armas, industria automovilística, eléctricas, etc. Hay para dar y tomar, cada una con su especialidad y su mayor o menor grado de poder e influencia.

Uno de los más característicos es el de los fabricantes de medicamentos, que consiguen que a cambio de investigar y suministrar a la población remedios que curen (y por los que cobran bien) a cambio les suministran medicamentos que no hacen nada (y por los que cobran también), están los fabricantes de refrescos, que son nefastos para la salud, crean adicción y sólo con muchas artimañas logran que no les supriman de una vez. Supongo que una de esas artimañas son los impuestos que poco a poco van pagando, como sucede con el tabaco o los alcoholes. A la vez que se respaldan en la adicción que han creado en la sociedad. Suprimir de golpe el tabaco y el alcohol provocaría un motín en todo el mundo que se asemejaría a un conflicto zombie.

Pero un lobby que me llama poderosamente la atención es el de los fabricantes de toallitas limpiadoras. Lo que ofrecen al usuario no es imprescindible, puesto que hay otros muchos modos de limpiarse, convertir el producto en biodegradable tampoco llevaría mucho esfuerzo y no hay constancia de que sus clientes tengan una dramática necesidad de su uso.

A cambio contaminan y atascan el alcantarillado de las ciudades causando graves perjuicios medioambientales y económicos a la sociedad. Digo yo que si ya se va metiendo en vereda a los fabricantes de plásticos que son mucho más poderosos e influyentes vinculados como están con las petrolíferas, tampoco debe ser tan difícil fijar al menos una fecha lejana donde prohibir esas toallitas del demonio.

domingo, 17 de marzo de 2019

Atleti-Barça.

Cuando se celebró la manifestación de Colon surgió por ahí el bulo de que muchos gaditanos se habían aprovechado de los autobuses fletados gratis, para ir a ver el Alcorcón-Cádiz, que era a la misma hora. El mismo PP gaditano desmintió la noticia.

Ahora me surge la duda de si muchos barceloneses habrán aprovechado los autobuses, también gratuitos, para ver el domingo el Atlético de Madrid-Barcelona de fútbol femenino y ahorrarse así el transporte.

En el caso del Cádiz los dos eventos eran a la misma hora y habría un claro conflicto de intereses, en el último caso, ni siquiera serían el mismo día, con lo cual no habría ni prisas ni apuros.

Sugiero que la Sexta lo investigue, ya que está en todo.

lunes, 11 de marzo de 2019

Exhumando.


Recientemente leía uno de los últimos números de la revista Éxodo, publicación muy vinculada a la teología de la liberación. Se trataba de un monográfico sobre la exhumación de Francisco Franco. Cuando los redactores escribieron sus artículos lo veían como algo inminente. Habría que ver cuál es su opinión en estos momentos.

Me llamaba la atención ver como se recalcaba en la revista los excesos del antepenúltimo jefe de Estado durante la guerra y periodo posterior, y en ningún momento se mencionaban los posibles motivos que tuvo para ellos. Ni siquiera se trataba de justificar las matanzas de religiosos, políticos rivales junto con las quemas de iglesias y conventos que pertenecían a la iglesia católica, a la que los redactores teóricamente también pertenecen.

Se sacaban de la chistera el dato de que la inmensa mayoría de los españoles están a favor de la exhumación, cuando lo cierto es que a la inmensa mayoría de los españoles el asunto le es indiferente y no dejan de verlo como una cortina de humo cada vez menos sutil.

Pero lo que me sacó de todas mis dudas acerca del rigor del texto, fue cuando encontré la frase: “…de la exhumación del dictador Franco de su encumbrado sepulcro en el Valle de los Caidos…”

Y según la RAE:

Sepulcro .

Del lat. sepulcrum.

1.       m. Obra por lo común de piedra, que se construye levantada del suelo, para dar en ella sepultura al cadáver de una o más personas.

Es evidente que la tumba de Francisco Franco está a ras de suelo, no levantada, luego no hay sepulcro alguno.



Cumbre.

Del lat. culmen, -ĭnis.

1. f. Cima o parte superior de un monte.

Luego hablaríamos de un lugar en alto.

Valle.

Del lat. vallis.

1.       m. Llanura entre montes o alturas.

Luego hablaríamos de un lugar en bajo.



Vamos, disparate sobre disparate.

domingo, 3 de marzo de 2019

Compartiendo.


Vaya, vaya, hasta ahora me creía que el súmmum  de la negación de la propiedad privada era el anarquismo o el marxismo, y me encuentro con que San Francisco de Sales (no confundir con San Francisco de Asís) había dispuesto para sus monjas de la Visitación que cada año intercambiaran sus camas, estampas, medallas, cruces, rosarios, etc. Sabiendo de esto, Pierre Bienvenu Noailles, fundador de la Congregación de la Sagrada Familia de Burdeos, quiso ir más allá y dispuso lo mismo, pero fijando que se hiciera cada mes.

A estas alturas no conozco ninguna institución religiosa o laica que haya fijado algo parecido con periodicidad semanal o diaria. Tal vez lo único que se me ocurre es la ocupación de las hamacas de las piscinas hoteleras o las posiciones en las playas.  Pero ese es otro cantar, que para igualarlo se tendría que intercambiar sombrillas, bronceadores y toallas, y no creo que estén los bañistas para tanta liberalidad.