La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Nuevos gladiadores.

Ayer, viendo en un bar como el Real Madrid obtenía un meritorio empate frente a un 2ª B, oi un comentario que a más de uno heló el ánimo, a otro le hizo maldita gracia y a otros nos proporcionó material para un post.

Helo aquí.

Mientras en el descanso del partido el comentarista hablaba sobre el reciente desvanecimiento de un jugador del Salamanca que se ha saldado con la supervivencia del jugador pero con su retirada definitiva del fútbol, un tertuliano de barra comentó que no estaría mal que se formaran equipos con este tipo de jugadores, que han sobrevivido a sus desmayos, infartos, anginas de pecho, etc.

Se trataría de una liga de lo más peculiar, con evidente riesgo para la salud de los jugadores, pero con un morbo más que subido para los espectadores. Filón para ciertas cadenas de televisión y todo un mundo por descubrir para las casas de apuestas.

Eso sí, con más UCI's móviles en las bandas que recogepelotas.

Hoy en día me parece una salvajada, fruto más de la ingesta de guisqui que del raciocinio, pero visto lo que hoy se puede ver en televisión dentro de poco tiempo nos podemos encontrar con ello en nuestras pantallas.
Ya se sabe que el espectador que se acostumbra al riesgo quiere más y más...

lunes, 25 de octubre de 2010

La Conexión búlgara.

Algo me dice que a La Razón, mi periódico de cabecera, le han vuelto a meter un gol por la escuadra.

Hasta no hace mucho publicaba sin complejos anuncios de lo que se viene a llamar relax, que debe ser por aquello de que tanto los proveedores como los clientes son de moral más que relajada.

De repente dieron un giro de 180º y ahora encabezan una campaña contra estos servicios, sin jamás mencionar que sólo La Gaceta y El Público son los diarios que jamás han ofrecido tan deleznable publicidad.

Pero se puede observar que aunque en los clasificados de La Razón ya no constan dichas ofertas, en la sección 810, se anuncia un breve mensaje que dice: BÚLGARA. Terapéutico, sensitivo, y un teléfono móvil para establecer contacto.
Se sabe de la existencia del masaje turco, sueco, tailandés, etc., pero nada del búlgaro.

Claro que todo es innovar. Recuerdo el chiste aquel de Eugenio en que un amigo le decía a otro que había leído un anuncio que decía “Enseño el búlgaro”, había acudido, y resultaba que el búlgaro era un idioma.

También puede suceder que alguien acuda al señuelo del anuncio de marras y se encuentre en un momento tumbado en una camilla embadurnado de yogurt búlgaro o cubierto de pétalos de rosas búlgaras, aunque peor puede ser que quien te vaya a dar el masaje terapéutico sea una lanzadora de peso búlgara de varios quintales. (Puede que este último comentario parezca algo sexista, pero como no menciono a la ministra de Sanidad no tengo nada que temer), pero algo me dice que la terapia en cuestión va dirigida a los bajos del cliente principalmente.

Y si alguien quiere comprobarlo para demostrar lo contrario, no tiene más que llamar al teléfono (previa compra del diario) y dejarme como comentario la experiencia.

Pero que se ande con cuidado el osado investigador, porque por las tierras búlgaras se destila y estila un fuerte licor llamado “mastika”, así que no me responsabilizo de lo que pueda pasar.

domingo, 24 de octubre de 2010

Consejo moral.

En cualquier tratado de moral religioso cristiano, siempre y cuando se atenga a la ortodoxia, se suele recomendar guardar la vista. Eso incluye que cuando uno contempla la televisión y sale una escena subida de tono ya sea en película, serie, anuncio o incluso partido de fútbol, uno ha de saber mirar a otro lado. O, más cómo aún, cambiar de canal.

Observo que ese consejo podía tener un apartado más que dijera que cuando el creyente se encuentre viendo una tertulia en televisión, ya sea de contenido cultura, deportivo, etc. (si la tertulia trata de prensa rosa mal vamos) y los contertulios comienzan a hablar todos a la vez, posteriormente a gritar y finalizando con grandes gesticulaciones, aspavientos y amenazas de abandono (aunque raramente nadie deja su butaca) y puesto que el desviar la vista no va a evitar oír el griteríos, cámbiese de canal hasta encontrar una emisora de tono sosegado, y mejor aún, apáguese el televisior.

sábado, 23 de octubre de 2010

Tertulia.

Sostiene escuetamente el diccionario de la Academia que tertuliano es la persona que concurre con otras a una tertulia. Me pregunto cómo se habrá introducido ese vocablo en el uso de la sociedad cuando parece ser que proviene de Tertuliano, un líder y escritor cristiano cartaginés del siglo II.

Cualquiera espera que en una tertulia se dé moderación, sosiego, un plácido contraste en los pareceres y un ordenado discurrir en los turnos para hablar. Vamos, nada perecido a las supuestas tertulias que podemos ver en las cadenas de televisión, y no sólo me refiero a la prensa rosa de las vísceras, sino a la de todo tipo de asuntos.

Pero cuando se observa más de cerca cómo fue la vida del tal Tertuliano se llega a la conclusión de que el pueblo se ha equivocado al comenzar el  uso de la palabra y más aún la RAE al dar por bueno el uso de ella.

No se ponen de acuerdo los historiadores acerca de si el ilustre cartaginés usaba chaqueta, pero sí en que chaquetero era un rato.
Nos encontramos con que el tal Tertuliano, que debía ser de armas tomar. De ser pagano se pasó a ser cristiano, llegó a ser presbítero de la iglesia católica, y ya para entonces combatía por escrito contra todo bicho viviente, especialmente contra los gnósticos.

Pero la iglesia católica se le debía antojar demasiado liberal, así que se pasó a los montanistas, que eran mucho más rigurosos y duros en la admisión de miembros. Ahí tampoco debíó estar muy a gusto, porque enseguida pensó que eran algo lasos y relajados, así que no le quedó más remedio que montar su propio grupo: los tertulianistas, que se reunían en Cartago en una basílica. De allí parece que se fueron desplazando hacia el Oriente.  Incluso sostiene San Agustín en que finalmente regresó a la iglesia católica, aunque los investigadores no dan mucha veracidad a esa teoría.

Viendo la obsesión de este hombre por estar él y nada más que él en posesión de la verdad cambiando de bando sin el más mínimo problema, uno tiene la conclusión que el grupo tanto se desplazó hacia el Oriente, que finalmente han dado la vuelta al globo llegando a España. Ahí tenemos el caso de la nueva ministra de Medio Ambiente. Pronto la tendremos de tertulia en el consejo de ministros.

viernes, 22 de octubre de 2010

Ejemplos de la vida.

Aquellos que se dedican a la política con el tiempo van perdiendo contacto con la realidad social y pierden la oportunidad de aprovechar aquellos ejemplos que la vida cotidiana puede proporcionar.

Un defecto político del que adolece nuestro sistema político (y digo nuestro porque lo padecemos, no porque lo sintamos como nuestro) es el poder de que disponen los partidos nacionalistas y regionalistas merced a un puñado de escaños, disponiendo de millones y más millones a su antojo.

Una anécdota que recientemente me contaron podía ilustrar a más de un político de como librarse de esas moscas cojoneras y sin tener que gastarse ni un mísero euro.

Un extremeño hizo una pequeña fortuna en su tierra, y quiso comprar un teatro en la capital. El negocio iba viento en popa, pero le reconcomía la presencia de dos mendigos ciegos que flanqueaban la entrada al local. Les pidió más de una vez que abandonaran el lugar pero no hubo manera. Debía ser que el lugar dejaba buenas limosnas en comparación con las entradas de las iglesias donde es más propio su presencia.

Un día tuvo una idea, y entró en su teatro entre los dos pordioseros exclamando:
"Toma cien pesetas, y la mitad se las a tu compañero"

Evidentemente no entregó nada a ninguno de los dos, pero hizo falta la presencia de la policía para poder separarlos. No volvieron por allí.

jueves, 21 de octubre de 2010

Caso justificado.

Ahora mismo he visto en el canal del gobierno, ese que sólo ha suprimido un tipo de publicidad, la toma de posesión de las "jóvenes" promesas del gobierno.

Y las llamo promesas porque veo que todas ellas han prometido sus cargos ante el rey. Ni un sólo juramento. Así que pienso que en esos momentos el crucifijo dorado que colocan junto a la constitución pensará qué pinta él ahí.

Y aunque uno se opone a la retirada de crucifijos en espacios públicos o privados, en este caso creo que estaría más que justificado que el crucifijo fuera retirado y dedicado a mejores menesteres. Ya volverá algún ministro que prefiera jurar su cargo antes que prometerlo.

Claro, que también quedaría la opción de retirar al gobierno y dejar el crucifijo donde está, que al fin y al cabo lleva más tiempo ahí.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Minutos basura.

Pues se le acabó el chollo a Bibliana, aunque está claro que ninguno de los ministros salientes ira a la calle. No hay más que ver el caso de Teresa de la Vega. Ayer todos los comentarios eran acerca de que ella estaba harta de dar la cara por el presidente, y que abandonaba todo, incluso el acta de parlamentaria (todo con tal de dejar de ver la cara a Soraya de Santamaría)

Pero evidentemente algo había hablado con su querido ministro de deportes, porque no es que se haya ido precisamente a la p... calle. Se le ha reservado un lugar en esa especie de PER de alto standing que es el Consejo de Estado, ese órgano que no sirve para nada y se considera retiro de juristas aburridos a los que se proporciona un local para sus tertulias.

Ahora me inclino porque el ministerio chollo será el de Medio Ambiente. Espero que al menos ocupe el mismo edificio que el de Igualdad, total, sólo tienen que cambiar los rótulos porque el resto de la actividad será la misma.

Y los ministros entrantes, pues deben tener la misma sensación que esos jugadores que han estado calentando durante todo el partido para entrar a jugar con el partido perdido y el entrenador que va a ser despedido fulminantemente les saca sólo para que se luzcan, incrementen su ficha y no se pueda decir que han sido discriminados. Total, él no paga las fichas.