La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

domingo, 31 de octubre de 2010

Tinta.

Antes de la última intentona terrorista islámica yo ya había advertido la peligrosidad de los tonners de fotocopiadoras, faxes e impresoras.

Como trabajo en turno de tarde, me hallo al igual que mis compañeros desprovisto de asistencia de informáticos, mantenimiento, etc. aunque tiene la ventaja de que hay menos jefes y jefecillos supervisando la labor de cada uno.

Un día de éstos, el fax, un modelo de los primeros que llegaron a España, comenzó a advertir en la lengua de Shakespeare que el tonner lo tenía pelín vacío y que convenía reponerlo.

Y yo, sin encomendarme ni a Dios ni al Diablo, me puse a ello.

Ni siquiera me hizo desistir que por cada frase de las instrucciones en inglés hubiera todo un párrafo en japonés, y por supuesto nada en Español.

Y algo debí hacer mal, porque al tocar sutilmente una pestaña, la cual fue arrancada de cuajo, una nube tóxica y negra salió del maldito cilindro. En un instante la sala donde me hallaba quedó cubierta por una siniestra capa de polvo negro en suspensión que me hizo sentir añoranza de esos cascos luminosos que usan los mineros. Afortunadamente trabajo en una primera planta, porque si no la similitud con los mineros chilenos sería absoluta.

El equipo de limpieza se tuvo que emplear a fondo para dejar aquello impoluto, y la lavadora de mi casa todavía se resiente del esfuerzo que tuvo que hacer con mi impedimenta. Pero desde entonces cada vez que un aparato reclama una recarga de tinta, miro a otro lado. Y más después de saber lo de los explosivos ocultos en los tonners, aunque lo que que necesite la recarga sea un bic.

sábado, 30 de octubre de 2010

La noria que los parió.

Por todas partes llegan indicios, pistas y barruntos de que los socialistas hispanos se esperan un barrido de los que sobrecogen el ánimo.

Es obvio que a lo largo de todas las comunidades autónomas, diputaciones provinciales, cabildos, consejos insulares, ayuntamientos, etc que se hallan repartidos por todo el país, habrá socialistas corruptos, honrados, inteligente y tontos de baba, todo ello convenientemente repartido.

Pero por mucho que los honrados y/o diligentes se hayan esforzado o las circunstancias les haya favorecido, nos encontramos en una variante de la propagación del Pecado Original.

Si el primer socialista del país, o sea, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dilapidado, desbarrado cada vez que ha abierto la boca, ajuntándose con quien no debía, arrimándose con quien no procedía y dividiendo a España entre los que piensan que es mejor que no haga nada y los que esperan a que haga algo, los votantes lo van a tener en cuenta. Y la patada que ZP sin piedad alguna va a recibir, será propinada los culos de tantísimos concejales, diputados, consejeros, etc

Pero eso no quiere decir que no estén dispuestos a morir matando. Ayer mismo la cadena amiga no tuvo empacho en llevar a la Noria (esa especie de parlamento paralelo) a Cristina Almeida, la cual estaba bien aleccionada por esa infame de María Antonia Iglesias.

Algo aguanté del mitin, pero cuando se anunció que a continuación el tema a tratar, y sobre el que se preguntaba al públicos, era si Cospedal, la candidata del PP a la presidencia de Castilla-La Mancha, ganaba demasiado dinero, no tuve más remedio darle al botón para irme a otra televisión "menos amiga".

Sinceramente a mí me intriga más porque gana muchísimo más Leire Pajín, pero es que ni me atreví a mandar un SMS cuestionándolo. Primero, por financiar a tan deleznable emisora, y segundo porque visto lo visto con el alcalde de Valladolid, lo mismo soy acusado de fascista machista y digno del paredón. Me desahogo aquí pensando que tal vez es mejor cuando se dedican en exclusiva a la prensa de las vísceras, que el único problema es que propongan como princesa a una palurda.

viernes, 29 de octubre de 2010

La familia.

Siempre se ha dicho que en el periodismo prima más un atropello mortal en la ciudad donde se edita el periódico que un terremoto arrasando toda una civilización a miles de kilómetros.
           
        Pero curiosamente esta vez no ha sucedido así. Los medios de comunicación han primado con mucho la muerte de Kirchner, ex presidente argentino, que el óbito de Marcelino Camacho, ex líder sindical y uno de los protagonistas de la transición. Esa cosa que nunca parece acabar.
           
      Así que a todo español no le ha quedado más remedio que seguir momento a momento todo el proceso funerario del político argentino.
     
       Y después de lo visto cabe deducir que mienten aquellos que proclaman que el concepto tradicional de familia está en peligro en la Argentina tras haber sido autorizado allá el enlace “matrimonial” entre personas del mismo sexo. Hecho que los sectores tradicionales, religiosos y ortodoxos no tardaron en denunciar por el peligro que suponía ello para la familia.

            Pero cuando se ha podido ver por televisión como una devota peronista proclamaba llorando con profusión que se les había muerto el padre, pero aún les quedaba la madre (se supone que la viuda de Kirchner) ¿Alguien se imagina que se dijera algo parecido en los funerales de Leopoldo Calvo-Sotelo?

Eso demostraría que al parecer el concepto de familia argentina goza de una buena salud que para ellos quisieran otros conceptos familiares al otro lado del charco.

            Curioso ese concepto de familia a lo peronista. Más o menos como el concepto de religión extraña que es la maradoniana. Conceptos nada restrictivos y sí de lo más amplio y abarcadores. Más o menos como el Peronismo, ideología dentro de la cual cabe de todo.

            Por último señalar que cuestiones de demografía se supone que acudirán más dolientes al entierro de Kirchner que al de Marcelino, pero aunque este último no se va a librar de aquellos que le negaron todo en vida y ahora le recitarán un panegírico tras otro, al menos se librará de plañideras como Evo Morales, Chávez, o Felipe González, que será el representante de España en los funerales en Argentina. Casi nada.

Pero con cortejos fúnebres como ese uno pensará que el concepto de familia que se hallará presente será más mafioso siciliano que argentino o español.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Nuevos gladiadores.

Ayer, viendo en un bar como el Real Madrid obtenía un meritorio empate frente a un 2ª B, oi un comentario que a más de uno heló el ánimo, a otro le hizo maldita gracia y a otros nos proporcionó material para un post.

Helo aquí.

Mientras en el descanso del partido el comentarista hablaba sobre el reciente desvanecimiento de un jugador del Salamanca que se ha saldado con la supervivencia del jugador pero con su retirada definitiva del fútbol, un tertuliano de barra comentó que no estaría mal que se formaran equipos con este tipo de jugadores, que han sobrevivido a sus desmayos, infartos, anginas de pecho, etc.

Se trataría de una liga de lo más peculiar, con evidente riesgo para la salud de los jugadores, pero con un morbo más que subido para los espectadores. Filón para ciertas cadenas de televisión y todo un mundo por descubrir para las casas de apuestas.

Eso sí, con más UCI's móviles en las bandas que recogepelotas.

Hoy en día me parece una salvajada, fruto más de la ingesta de guisqui que del raciocinio, pero visto lo que hoy se puede ver en televisión dentro de poco tiempo nos podemos encontrar con ello en nuestras pantallas.
Ya se sabe que el espectador que se acostumbra al riesgo quiere más y más...

lunes, 25 de octubre de 2010

La Conexión búlgara.

Algo me dice que a La Razón, mi periódico de cabecera, le han vuelto a meter un gol por la escuadra.

Hasta no hace mucho publicaba sin complejos anuncios de lo que se viene a llamar relax, que debe ser por aquello de que tanto los proveedores como los clientes son de moral más que relajada.

De repente dieron un giro de 180º y ahora encabezan una campaña contra estos servicios, sin jamás mencionar que sólo La Gaceta y El Público son los diarios que jamás han ofrecido tan deleznable publicidad.

Pero se puede observar que aunque en los clasificados de La Razón ya no constan dichas ofertas, en la sección 810, se anuncia un breve mensaje que dice: BÚLGARA. Terapéutico, sensitivo, y un teléfono móvil para establecer contacto.
Se sabe de la existencia del masaje turco, sueco, tailandés, etc., pero nada del búlgaro.

Claro que todo es innovar. Recuerdo el chiste aquel de Eugenio en que un amigo le decía a otro que había leído un anuncio que decía “Enseño el búlgaro”, había acudido, y resultaba que el búlgaro era un idioma.

También puede suceder que alguien acuda al señuelo del anuncio de marras y se encuentre en un momento tumbado en una camilla embadurnado de yogurt búlgaro o cubierto de pétalos de rosas búlgaras, aunque peor puede ser que quien te vaya a dar el masaje terapéutico sea una lanzadora de peso búlgara de varios quintales. (Puede que este último comentario parezca algo sexista, pero como no menciono a la ministra de Sanidad no tengo nada que temer), pero algo me dice que la terapia en cuestión va dirigida a los bajos del cliente principalmente.

Y si alguien quiere comprobarlo para demostrar lo contrario, no tiene más que llamar al teléfono (previa compra del diario) y dejarme como comentario la experiencia.

Pero que se ande con cuidado el osado investigador, porque por las tierras búlgaras se destila y estila un fuerte licor llamado “mastika”, así que no me responsabilizo de lo que pueda pasar.

domingo, 24 de octubre de 2010

Consejo moral.

En cualquier tratado de moral religioso cristiano, siempre y cuando se atenga a la ortodoxia, se suele recomendar guardar la vista. Eso incluye que cuando uno contempla la televisión y sale una escena subida de tono ya sea en película, serie, anuncio o incluso partido de fútbol, uno ha de saber mirar a otro lado. O, más cómo aún, cambiar de canal.

Observo que ese consejo podía tener un apartado más que dijera que cuando el creyente se encuentre viendo una tertulia en televisión, ya sea de contenido cultura, deportivo, etc. (si la tertulia trata de prensa rosa mal vamos) y los contertulios comienzan a hablar todos a la vez, posteriormente a gritar y finalizando con grandes gesticulaciones, aspavientos y amenazas de abandono (aunque raramente nadie deja su butaca) y puesto que el desviar la vista no va a evitar oír el griteríos, cámbiese de canal hasta encontrar una emisora de tono sosegado, y mejor aún, apáguese el televisior.

sábado, 23 de octubre de 2010

Tertulia.

Sostiene escuetamente el diccionario de la Academia que tertuliano es la persona que concurre con otras a una tertulia. Me pregunto cómo se habrá introducido ese vocablo en el uso de la sociedad cuando parece ser que proviene de Tertuliano, un líder y escritor cristiano cartaginés del siglo II.

Cualquiera espera que en una tertulia se dé moderación, sosiego, un plácido contraste en los pareceres y un ordenado discurrir en los turnos para hablar. Vamos, nada perecido a las supuestas tertulias que podemos ver en las cadenas de televisión, y no sólo me refiero a la prensa rosa de las vísceras, sino a la de todo tipo de asuntos.

Pero cuando se observa más de cerca cómo fue la vida del tal Tertuliano se llega a la conclusión de que el pueblo se ha equivocado al comenzar el  uso de la palabra y más aún la RAE al dar por bueno el uso de ella.

No se ponen de acuerdo los historiadores acerca de si el ilustre cartaginés usaba chaqueta, pero sí en que chaquetero era un rato.
Nos encontramos con que el tal Tertuliano, que debía ser de armas tomar. De ser pagano se pasó a ser cristiano, llegó a ser presbítero de la iglesia católica, y ya para entonces combatía por escrito contra todo bicho viviente, especialmente contra los gnósticos.

Pero la iglesia católica se le debía antojar demasiado liberal, así que se pasó a los montanistas, que eran mucho más rigurosos y duros en la admisión de miembros. Ahí tampoco debíó estar muy a gusto, porque enseguida pensó que eran algo lasos y relajados, así que no le quedó más remedio que montar su propio grupo: los tertulianistas, que se reunían en Cartago en una basílica. De allí parece que se fueron desplazando hacia el Oriente.  Incluso sostiene San Agustín en que finalmente regresó a la iglesia católica, aunque los investigadores no dan mucha veracidad a esa teoría.

Viendo la obsesión de este hombre por estar él y nada más que él en posesión de la verdad cambiando de bando sin el más mínimo problema, uno tiene la conclusión que el grupo tanto se desplazó hacia el Oriente, que finalmente han dado la vuelta al globo llegando a España. Ahí tenemos el caso de la nueva ministra de Medio Ambiente. Pronto la tendremos de tertulia en el consejo de ministros.