La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

domingo, 9 de enero de 2011

Otra posibilidad.

Ciertamente este gobierno está jugando con fuego.

Es más que previsible que debido a la prohibición de fumar en bares y restaurantes la asistencia a éstos disminuirá. Se alega que el fumador puede bajar al bar y si desea echarse un cigarro puede salir un momento a la calle. Eso puede suceder un día normal para tomarse un café o beberse una caña, pero es más complicado si el fumador está viendo un partido y justo cuando está en la calle se produce el gol clave. O si cuando vuelve a la barra se da cuenta de que su cubata ha desaparecido.

Con todo esto se acentuará un proceso que ya venía de antes. La gente montará sus fiestas en casa eludiendo el consumo en bares donde ya era reacia a acudir por la subida de los precios, que todo hay que decirlo.

Ello repercutirá en un menor consumo tanto de alcohol como de tabaco, lo que supondrá un descenso también en la recaudación de impuestos. Bajada que tendremos que subsanar con nuestros dineros tanto fumadores como no fumadores.

Un fumador me apuntaba una posible solución que no parece descabellada: Ofrecer a los establecimientos la posibilidad de ser para fumadores o no. Los que opten por dejar fumar que tengan que pagar una tasa especial. Tasa que repercutirían en su factura. De esa manera tomarse una cerveza en un bar de fumadores resultaría más caro que hacerlo en uno de no fumadores. De esa forma poco a poco se iría produciendo una migración del campo de los fumadores al de los no fumadores, y mientras tanto el Estado seguiría recaudando a cuenta del vicio.

Lo que está claro es que ahora ningún equipo de fútbol se atreverá a cubrir su estadio.

viernes, 7 de enero de 2011

El Juicio Final.

Tarde o temprano pasará.

Un día soleado el cielo se cubrirá repentinamente de nubes, todo se oscurecerá. Las tinieblas serán omnipresentes. Truenos sobrecogedores retumbarán en toda la superficie de la Tierra. Y toda la Humanidad temblará con espanto sin saber qué sucede.

En los negros cielos se abrirá un hueco y aparecerá Cristo con sus ángeles anunciando el fin del mundo y la llegada del Juicio Final.

Millones de pecadores se sentirán espantados y paralizados ante su fin sin remedio y el castigo eterno inminente.

Y cuando la Sentencia Final esté a punto de dictarse y ejecutarse, en millones de televisores que nadie estará viendo y en millones de emisoras de radio que nadie estará escuchando, aparecerá el anuncio de alguna multinacional farmacéutica proclamando las virtudes de un nuevo fármaco ideal para evitar las consecuencias del Juicio Final y sus síntomas.

Eso sí, a precio de oro y únicamente para enfermos del Primer Mundo. De momento no habrá específicos.

Estaría seguro de que más de un laboratorio está ahora mismo trabajando en ello.

jueves, 6 de enero de 2011

Premio Nadal.

Preveo que durante las próximas semanas se podrá ver por toda España miles y miles de personas leyendo el libro vencedor del premio Nadal. Que nada tiene que ver afortunadamente con el tenista balear.

Que se echen a temblar los Llosas, Revertes, Mendozas y demás, que ha llegado Giménez Bartleet. 

Evidentemente no he tenido tiempo material para leer tan sublime obra, pero ardo en deseos de que sea puesta a la venta para sumergirme en su lectura y devorarla en una tarde. 

Debo confesar que no he leído absolutamente nada de Giménez Bartlett, pero cuando me he enterado (se han encargado de ello todos los medios informativos) del asunto del libro no he podido por menos que quedarme sobrecogido por la originalidad y novedad de la trama. Nunca antes nadie había osado abordar ese periodo de la historia de España. 

"Donde nadie te encuentre" no es un ensayo sobre el juego infantil del escondite como todo podría indicar, sino la historia de una guerrillera del maquis que se hizo pasar por hombre durante toda la postguerra y hasta que murió,  y que al parecer ejerciendo las funciones propias de ese cargo tuvo a bien asesinar a unas treinta personas.

Al parecer la sanguinaria trasvestida fue real y ha muerto recientemente con 90 años en un pueblo de Valencia habiendo solicitado la consabida pensión por represaliada por el franquismo. Así que es de suponer que la heroína no muere al final del cuento y acaba comiendo perdices.

¿A qué esperáis para ir a comprar el libro de marras? Estáis tardando.

miércoles, 5 de enero de 2011

De caza.


Se ve que los medios de comunicación afines al gobierno ven que se les acaba el filón de Cascos. Al parecer ya no está tan claro que se vaya a presentar con otras siglas, con lo cual el daño que recibiría el PP se reduce. 

Por lo tanto hay que buscar otras víctimas mediáticas. Y candidatos no faltan. TVE ha dado la noticia acerca del nombramiento de John Boehner, repúblicano, como presidente de la Cámara de representantes. 

Cualquiera que ve un programa informativo espera que se le proporcione la información más veraz y objetiva 

posible aunque cuente con la inevitable influencia de la ideología del redactor de la noticia, pero supone que al 

tratarse de una noticia de carácter internacional ese influjo será menor.

Pese a ello se nos "informa" de que ha recibido muchas burlas por su bronceado permanente (esas burlas también han sido frecuentes por aquí con otras víctimas, aunque en este caso puede deberse a que Boehner practica el golf), que pertenece a la derecha anglicana (wikipedia indica que es católico y el que tenga once hermanos es buena pista sobre ello)  y que es de lágrima fácil (defecto o virtud según quien las derrame)

Casualmente se obvia que  se alistó para Vietnam (aunque no pudo entrar en combate por problemas físicos), que es economista y empresario.

Pero que no se confíen los populares. Esta pieza es lejana y de poca enjundia para nuestra política. El Rubalcaba's team sigue rastreando, y olfato no le falta.

lunes, 3 de enero de 2011

Los magos.

Pocas pistas da la Biblia acerca de los reyes magos. No indica el número, así que hay leyendas que hablan desde tres hasta cuarenta. El que sólo llevaran tres regalos no lleva a concluir que eran sólo tres. Es de prever  que más de uno iba con las manos vacías, para llevar los bultos ya estaban los pajes. Cuando los reyes actuales intercambian regalos con los diversos jefes de estado no se bajan del avión con el paquete en la mano. Sólo en el preciso momento de hacer entrega del obsequio éste aparece en sus manos, y podría asegurar que también hasta ese momento ignoran de qué se trata.

Tampoco se dice que sean reyes, sólo magos, una especie de casta sacerdotal pagana, así que no queda muy clara su legitimidad real, se podría decir que tienen algo de usurpadores. En cambio sí se  dice que venían de fuera, vamos, que no habían nacido en Israel, del Este de Israel concretamente.

Eso sí, queda la conclusión de que estuvieron a punto de provocar el desastre. Su colega Herodes (porque también era rey) les somete a un interrogatorio, y ellos cantan de pleno hasta lo que no se les pregunta, así que inconscientemente pusieron sobre aviso a Herodes acerca de la llegada del Mesías. Hecho que posteriormente provocaría la matanza de los inocentes.

Más hábiles fueron los pastores que no quisieron comentar ni preguntar ante Herodes. Y un ángel tiene que pedirles a los magos que no la líen más, y se vuelvan a su tierra por otro camino, no vayan a provocar otra masacre con sus preguntas indiscretas. Es que era abrir la boca y empezar a correr la sangre.

Aunque sus regalos consistieron en oro, incienso y mirra, sólo el oro fue presente de cierta enjundia, y no debió consistir en una cantidad de consideración, porque más tarde leemos que San José tuvo que seguir trabajando. Ahí tenemos el antecedente del cheque-bebé recién suprimido.

Así que viendo el parecido entre un elefante metido en una cacharrería con el proceder de los egregios magos por las tierras de Israel, me permito aportar una teoría más a todo lo que se ha escrito sobre ellos: Eran Borbones, fijo.

Primarias.

Lo sucedido con Francisco Álvarez Cascos nos muestra el por qué los partidos temen las primarias más que un nublado.

Si sólo hay un candidato que es elegido abrumadoramente no hay problema. El problema surge si el vencedor es aquel que la dirección no esperaba. Entonces el partido puede optar por apoyar al inesperado vencedor, con lo cual el derrotado puede montar en cólera y dinamitar todas las opciones del partido, quedándose en el partido y oponiéndose por sistema a todo lo que haga el vencedor, o salirse y montar otra formación similar. Con lo cual deja mermadas las opciones del partido del que sale aunque el nuevo tampoco se coma un colín.

Llama la atención de que la principal queja de Cascos sea haber recibido poco apoyo de la dirección nacional e insultos recibidos en Asturias. Vamos, poca información acerca de lo nuevo que pueda aportar a Asturias.

Ahora los medios de comunicación afines al gobierno nos bombardean acerca de lo sucedido, pero no se dan cuenta de que dentro de poco tendrán que empezar a informar acerca de la posible sucesión a Zapatero.

El que el posible relevo sea esa joven promesa llamada Rubalcaba no quitar para que se presenten otros candidatos a pesar de que ZP piense que lo tiene todo atado y bien atado.  Entonces el problema cambiará de tejado y persistirá la sensación de que las primarias son un engorro en cualquier lugar y situación.

De todas maneras si se quiere que el proceso sea realmente democrático habría que estudiar la posibilidad de que pudieran votar todos los votantes de ese partido sin necesidad de estar afiliados. El porcentaje que representan los afiliados en el conjunto de los electores de un partido es ínfimo, y la responsabilidad que recae sobre los políticos elegidos es enorme. Eso sí, habría que hacerlo de forma que los electores de otras opciones no pudieran interferir. Con ese métodos habría más democracia, claridad y sobre todo, sorpresas.

sábado, 1 de enero de 2011

La costumbre.

Ayer, a las doce de la mañana, una buena multitud se congregó frente al reloj de la Puerta del Sol para celebrar con jolgorio, uvas y cánticos que era ...mediodía.

Lo que empezaría como ocurrencia de algunos guasones transgresores de medio pelo, se va haciendo costumbre, y no faltará mucho para que hasta el evento sea retransmitido por televisión.

Hoy podemos ver que hay pueblos por toda España que celebran el carnaval cuando no corresponde, que festejan la nochevieja en Verano porque una vez se quedaron sin electricidad, aunque sucede que lo que comienza como algo rompedor pronto se convierte en algo que el pueblo quiere conservar porque es una costumbre "secular" del pueblo en cuestión.

Así empezaron las ingestas de uva durante las campanadas. Incluso hay quien dice que comerlas al mediodía del 31 da mala suerte. (Que evidentemente es la misma que puede dar comerlas o no a las doce de la noche)

Todo innovación se acaba convirtiendo en costumbre, y el tratar constantemente de hacer algo rompedor e innovador no tarda en convertirse en una costumbre y rutina.

Ya se dijo que el hombre es un animal de costumbres. Lo difícil es conservar las que merecen la pena, ser indiferentes con las indiferentes y prescindir de las negativas y maliciosas.

Aparte de eso, y como de costumbre por estas fechas: ¡Feliz 2011!