La Sentencia.

Hay que ir adelante, avanzar. Cuando te encuentres un traidor llámale traidor. Cuando te encuentres un ladrón, llámale ladrón. Cuando te encuentres un cobarde, llámale cobarde. Siempre adelante, hasta encontrar el sepulcro del hombre que nos va a rescatar en los luceros. Miguel de Unamuno.

sábado, 30 de julio de 2022

Troika.

 Hay que ver cómo todo se acaba repitiendo. En 1378 la iglesia católica llegó a tener tres papas a la vez: Gregorio XII, Benedicto XIII y Alejandro V. Este último elegido para quitar de en medio a los dos primeros, los cuales andaban enzarzados por ver que se quedaba con el trono de San Pedro.  Pero ninguno cedía, por lo que cuando Gregorio parecía que se iba a imponer, llegó un acuerdo con a la autoridad civil y renunció, dejando paso libre a un cuarto papa, no mezclado en la disputa.

Ayer, Francisco I, al volver de su viaje a Canadá, dejó caer que sus problemas de rodillas le estaban provocando un calvario, y que tal vez debería plantearse una renuncia.

Ello llevaría a la elección de un tercer papa; lo cual llevaría a la existencia de tres papas, porque no creo que Benedicto XVI estuviera por volver de su retiro dorado.

Eso sí, al menos esta vez no parece que estuvieran enfrentados ni por motivos teológicos ni de poder, por lo que tal vez estaríamos ante una transición pacífica que se iría simplificando cuando la Parca fuera haciendo su trabajo en los plazos previstos.

Eso sí, se le complica el trabajo al que se encargue de la confección de los presupuestos de la Ciudad del Vaticano, que en el capítulo de pontífices tendría a un tercio de la plantilla cotizando para mantener a los dos tercios restantes.

domingo, 17 de julio de 2022

Como el ICONA.

 En estos momentos, los incendios que devoran otro año más la vegetación del país se dedican a lo suyo sin respetar fronteras provinciales, autonómicas o nacionales.

Hasta el ministro de interior se ha dado cuenta de la necesidad de un mando único para dirigir esa lucha, donde cada error o demora, supone un grave peligro para vidas humanas e ingentes daños a núcleos urbanos y a la naturaleza.

Hasta ahora no ha habido problema para que efectivos españoles intervengan en Portugal o al revés, no son momentos para ponerse tiquismiquis con papeles o sellos pertinentes.

Tal vez sería el momento de crear un organismo, tipo UME, dedicada en exclusiva a combatir los incendios durante el verano y a prevenirlos durante el invierno, sin cortapisas por competencias autonómicas, que lograran combatir por una vez con efectividad esta lacra.

No creo que Europa pusiera muchos impedimentos para que parte de esos fondos europeos que nadie sabe dónde acaban, se dedicaran a pagar a parados que limpiaran los montes para evitar que en verano se conviertan en brasas.

Ya que estamos con lo de la Memoria Histórica, que se fijen en cómo funcionaba el extinto ICONA.

lunes, 11 de julio de 2022

Graduaciones.

 Hasta hace pocos días, el país se ha visto recorrido por una vorágine de celebraciones que hasta hace pocos años eran totalmente extrañas.

Se trata de las graduaciones. Hasta hace poco esas ceremonias se reducían a agasajar a los que concluían con éxito una carrera universitaria, pero ya no, todo vale. Ya se puede ver dicho rito hasta en los preescolares que concluyen su primer año de formación.

Y es un negocio que mueve mucho dinero: togas, catering, vestimentas para la ocasión de los que se licencian y los que los acompañan, alquiler de locales, etc.

Incluso no hace falta haber conseguido pasar con éxito el curso, con la excusa de hacer la ceremonia con sus compañeros de siempre, los que van a repetir también participan, sin que sea óbice para que al año siguiente repitan el festejo.

Sin duda se trata de una moda introducida por imitación de lo que vemos en las películas del otro lado del océano, y aquí, más papistas que el papa, pues la establecemos en todos los ámbitos.

No es una mala costumbre después de todo, pero yo solo la dejaría para los que concluyen sus estudios universitarios, los que aprueban una oposición y los que se jubilan. Para los que aprueban el cursillo prematrimonial ya hay preparada otra ceremonia.

martes, 5 de julio de 2022

Bielorrusia.

 Todos hemos vivido esa situación en que cuando algo no sale como queríamos, y en un momento de desesperación, nos golpeamos o rompemos algo aunque después nos arrepintamos.

Algo parecido puede pasar con Putin. Al parecer se halla un tanto enfangado en la guerra con Ucrania. Tal vez esté pensando que en qué hora se metió en semejante embrollo, aunque ahora ya no puede echar marcha atrás después de tanto muerto ajeno y propio, por no hablar del ingente gasto de rublos que no cesa.

Para acabar de rematarlo, viendo como las sanciones económicas le están produciendo más daño del que él esperaba, no ha tenido otra ocurrencia que decir que si las sanciones siguen, tendrá que anexionarse Bielorrusia. Algo así como si un pastor que se enfrenta al lobo feroz no tiene otra ocurrencia que atizarle un bastonazo a su propio perro, no inadvertidamente, sino totalmente aposta.

Supongo que después de esa amenaza, algo debería revolverse en la sociedad bielorrusa. Los opositores dirán que Putin por fin ha desvelado sus verdaderas intenciones, y algún que otro adicto al régimen comenzará a ver la luz. Eso sí, el que tras eso, siga apoyando a Lukashenko, ya no cambia de opinión ni aunque se le aparezca la mismísima virgen María.

Y más de un ucraniano pensará que Putin podía haber empezado por ahí.

domingo, 26 de junio de 2022

Conflictos

 Con el conflicto entre Rusia y Ucrania, sucede algo que pocas veces se da en este país: La inmensa mayoría de la población española apoya a uno de los bandos. Se podría argumentar que sucede que la también la gran mayoría de los medios de comunicación apoyan a Ucrania, por no hablar de todas las instituciones. Pero es que sucede que los que apoyan al otro bando, que los hay, apenas tienen excusas, y al revés de lo que sucede en el frente, su bando aquí lo tiene realmente difícil.

Tal vez algo así solo sucedió durante la guerra de la Independencia, donde los afrancesados también eran minoría, y que cuando acabó la guerra, lo pasaron realmente mal. A menudo teniendo que exiliarse.

Lo normal es que la cosa esté más igualada, como aconteció durante las dos guerras mundiales, con sus germanófilos y anglófilos. Incluso hubo quien apoyó a bando distinto en función de cual de las dos guerras fuera.

Pero cuando todos apoyan a un equipo, el conflicto va perdiendo interés, el personal ni siquiera atiende a las noticias, y más si el elegido va perdiendo, y se buscan otras noticias de interés.

La inmensa mayoría de los que me rodean están con Kiev (me parece estúpido llamarlo Kyiv, como tampoco hablo de London si hable en español), pero todavía no conozco a ninguno que haya hecho algún gesto de apoyo económico, que tampoco hace falta irse allá a pegar tiros, que aunque seamos españoles, siempre hay una vía entre dos extremos.

domingo, 19 de junio de 2022

Cada cosa en su momento.

 Es de sentido común pensar que si cuando me hallo en plena reforma de mi casa, alguien me visita; esa persona no se puede quejar del desorden y suciedad que reinan en mi casa. Y más si tal reforma se debe a una avería de la cual es culpa un vecino malintencionado.

Es lo que se me ocurre cuando veo que la Comunidad Europea exige a Ucrania profundas reformas en sus usos democráticos si quiere seguir adelante en su pretensión de pertenecer a la Unión.

Cuando tienes parte de tu territorio invadido, cada día cientos de tus paisanos caen masacrados y la economía nacional está siendo devastada por tu vecino de al lado, supongo que lo último que se te ocurre es anteponer la necesidad de que los derechos y pretensiones legítimos de tus vecinos estén revestidos de garantías legales convincentes.

Al padre de familia que no tiene con que alimentar a su prole, no se le puede exigir que escuche pacientemente a un hijo pedir dónde quiere ir de vacaciones ese verano, y encima que el ruego sea atendido.

domingo, 12 de junio de 2022

Afrancesado.

 A lo largo de la historia, el ser afrancesado en España ha tenido unas connotaciones negativas. Suponía ir contra el resto de la sociedad, creer que merecía la pena fijarse en cómo se manejaba el vecino de arriba e intentar irlo introduciendo acá poco a poco.

Yo también era de la opinión de que poco bueno podía venir allende de los Pirineos, y que más valía buscarnos la vida por nuestra cuenta y riesgo.

Pero mi opinión ha variado un poco después de leer un artículo y conocer cómo se maneja el sistema judicial galo.

A raíz del juicio que se va a celebrar contra el único terrorista superviviente de los atentados de París, he sabido que existe la medida de cadena perpetua sin posibilidad de reducción de pena; que también existe la posibilidad de imponer una pena (en este caso 22 años), y que tras cumplirlos es cuando el penado puede pedir libertad condicional o permisos. Antes de cumplir la pena impuesta ni siquiera se escuchan las peticiones del preso. A veces se es condenado a cadena perpetua, pero se concede que tras los 30 años de cumplimiento de la pena, el condenado pueda pedir esos privilegios, todo un “chollo”.

Y que no se quejen los juzgados, que la pena de muerte fue abolida en 1981, y el último guillotinado data de 1977. Vamos, hace nada.

No vendría mal un código penal más afrancesado.